Victoria Silvstedt, la sueca más asombrosa de todos los tiempos

Por redaccionnyl el 02/10/2017

Había una vez una joven llamada Victoria Silvstedt que había nacido en una pequeña aldea de Suecia y que quería ser veterinaria sin dejar de practicar nunca su deporte favorito, el esquí.

Era tan talentosa que llegó a ser parte de la selección nacional sueca de esquí, pero un día participó en un concurso de belleza porque le dijeron que era bonita y todo se acabó. Bueno, siguió esquiando de vez en cuando, pero ya lo suyo era otra cosa.

Lo curioso fue que en ese concurso de belleza, Miss Suecia 1993, Victoria quedó en el segundo lugar porque a los jueces se les ocurrió que era demasiado perfecta para representar al país en el Miss Universo. Pero alguien le dijo: “Mijita, váyase a París y conviértase en modelo profesional, que eso es lo suyo”, y así fue.

Modeló para las principales marcas del planeta y un día Hugh Hefner la convenció de irse a Estados Unidos para que apareciera en su revista y ¡bang! El mundo se enamoró para siempre de ella.

Con un porte absolutamente capitalista, dueña y señora de un estereotipo que todas las demás modelos de la industria querían tener desde el primer momento en que la vieron, Victoria fue incluso cantante por aquello de que la música se veía más de lo que se escuchaba.

Hoy la recordamos con algo de anhelo porque el tiempo pasa y consume todo lo vivo hasta devolverlo a la tierra, pero nos quedamos con estas fotografías de su esplendor.

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