La condena. Por Franz Kafka

Era domingo por la mañana en lo más hermoso de la primavera. Georg Bendemann, un joven comerciante, estaba sentado en […]

Un artista del hambre. Por Franz Kafka

Sobre Franz Kafka insiste en decir el español Eduardo Mendoza que era un mal escritor. A juicio de este narrador y crítico, Kafka estaba al tanto de su propia mediocridad y por eso pidió que se quemaran todos sus cuentos. En todo caso, nosotros no estamos de acuerdo del todo porque valoramos aunque sin mucha admiración que Kafka abrió una puerta hacia el absurdo al inicio de un siglo que necesitaría el sinsentido para soportar sus guerras y formar una literatura ajustada a ese dolor. Por eso aquí les dejamos un cuento de esos que lo explican todo sin explicar nada.

Una mujercita. Por Franz Kafka

Kafka nos mostró el absurdo y sus posibilidades, pero a la vez nos abrió la puerta hacia otro universo del que se nutrió toda la literatura ulterior a su obra. El siguiente cuento es una belleza.

Las preocupaciones de un padre de familia. Por Franz Kafka

Franz Kafka rompe en este cuento con la continuidad de todo lo que se venía escribiendo en el mundo, da rienda suelta a su imaginación y permite la aparición del Odradek, esa extraña figura de la que hasta Jorge Luis Borges hablará en su «Libro de seres imaginarios». Preste mucha atención a este relato y dese el lujo de leerlo más de una vez.

Las frases más trascendentes de Franz Kafka

Franz Kafka no quería que su obra se conociera después de su muerte, pero el amigo al que le pidió quemar todo lo traicionó. Gracias a esa traición hoy tenemos sus preciosos absurdos y esa congoja tan necesaria que nos hace valorar más la felicidad. A continuación, 13 frases sueltas de este genio que no olvidamos.