Cuatro poemas breves de Edgar Allan Poe a cuatro mujeres diferentes

Lo que más gusta al público sobre Edgar Allan Poe es su malditismo, pero habrá que recordar que detrás de esa sombría mirada y de las millones de botellas había un escritor y un poeta sorprendente, uno que modificó la manera de ver y de hacer literatura. La siguiente selección es más o menos romántica y a la vez muy sensible: son cuatro poemas escritos a cuatro mujeres diferentes.

El ángel de lo singular. Por Edgar Allan Poe

“El ángel de lo singular” fue publicado por primera vez en la revista Columbian Magazine en abril de 1844. Su título completo original era “El ángel de lo raro: Un gran espectáculo”. Está lleno de un humor satírico precioso y su lectura es casi obligatoria.

Edgar Allan Poe y la inusitada belleza del terror

Poe no procedía del mundo artístico ni mucho menos, disfrutaba de la vida decadente y exquisita que se le suele atribuir al escritor clásico. Su vida fue lo suficientemente trágica como para cimentar un telón de fondo a las historias que escribiría en las décadas venideras.

Sobre la tumba de Poe. Por Stéphan Mallarmé

Stéphane Mallarmé, el último de los simbolistas, creía que no su intención como poeta era pintar no la cosa, sino el efecto que produce, por lo cual el verso no debía componerse de palabras, sino de intenciones. Este es un pequeño tributo que le hizo a su admirado Edgar Allan Poe, quien sin duda influyó de alguna forma en su obra.

El método de composición de Edgar Allan Poe descrito por él mismo

Si te gusta cómo escribía Edgar Allan Poe y quieres hacer algo similar, olvídate de cualquier otra ocupación y enciérrate en una biblioteca hasta que te sangren los ojos y no diferencies entre realidad y ficción. Pero antes, lee este texto que escribió sobre su propia técnica.