Sí, esta es la oposición que tenemos y qué bueno que tenemos una

Por Néstor Luis González el 04/08/2017

En líneas generales, el fútbol venezolano es malo. De vez en cuando algún jugador destaca entre los demás, consigue un contrato afuera y huye despavorido de estas canchas que juegan al pelotazo y de este país que parece estar descomponiéndose. Pero eso no nos impide ir al estadio a ver al Caracas contra el Anzoátegui, ni nos evita soñar con que alguno de nuestros equipos derrote a los grandes de Sudamérica en la Copa Libertadores.

Es que sabemos que es el único fútbol que tenemos y que si no lo disfrutamos, nos quedamos sin fútbol, sin selección vinotinto, sin la esperanza de algún día ir a un Mundial y sin la identidad que nos hace sentir orgullosos en las buenas y en las malas.

Ahora todo el mundo anda arrecho con la oposición. Yo también. ¿Cómo es eso que andan buscando repartirse el poder político en las elecciones regionales mientras la población lo que quiere es seguir luchando para que salgan los malandros que nos gobiernan?

Seguramente en la oposición habrá muchos posibles candidatos a las elecciones regionales que solo andan buscando es administrar un pedazo del situado constitucional. Digamos que son la mayoría. Mejor: casi todos. ¿Entonces debemos pensar en que como la oposición no sirve estamos jodidos por todos lados? ¿Es mejor que no exista una oposición y terminar de entregarle nuestra almas al chavismo o escapar sin contrato de futbolista a otro país?

George Bush padre dijo en Río de Janeiro en 1992 que el estilo de vida norteamericano, ese que consume el 25% de la energía del planeta, no era negociable. Lo dijo en la Cumbre de la Tierra, cuando los demás países advertían que el excesivo consumo de energía de Estados Unidos podía terminar destruyendo al planeta. A Bush no le importaban la contaminación ni los efectos del cambio climático: él solo quería que en su país todos siguieran viviendo con la prosperidad de siempre sin importarle a quién o qué se llevara por delante.

Como los extremos se tocan, los chavistas son iguales a George Bush. Ellos están dispuestos a que todos los venezolanos nos matemos en las calles con tal de seguir comiendo trufas y caviar y seguir bebiendo champán de 600 euros cuando les dé la gana. Ellos no están dispuestos a negociar su estilo de vida.

Por eso la lucha democrática seguirá siendo la mejor opción, por eso y porque Estados Unidos no va a intervenir un coño mientras sus empresas tengan petróleo venezolano a cuatro días de viaje y petróleo del Medio Oriente a más de 45 días.

Sí, esta es la oposición que tenemos y qué bueno que tenemos una porque los tiranos se sacan con votos y exigiendo unas reglas de juego transparentes.

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