Ramos Sucre, el suicida insomne pionero del relato fantástico

Por Luis Figuera el 28/08/2020

José Antonio Ramos Sucre, es una de las figuras más trascendentales e
importantes de la literatura venezolana. Un personaje interesantísimo y
enigmático que deambulaba por las solitarias calles hasta altas horas de la
madrugada, buscando ansiosamente conciliar el sueño. Familiar del Mariscal Antonio José de Sucre, de quien se dice heredó esa inteligencia prodigiosa que lo llevo a ser uno de los literatos más avanzados para su época, además de dominar más de diez lenguas, muchas de ellas aprendidas de manera autodidacta.

Su aureola de poeta maldito, su extraña y solitaria vida, y el suicidio,
opacaron su aporte real a las letras venezolanas, se le considera uno de los
precursores de las vanguardias estéticas que se instalaron en América. Su
obra es un compendio de asombrosas y fantásticas historias que estremecen y muestran descarnadamente el largo desierto por el que anduvo el creador.

Sin embargo son muy pocos los estudiosos de la prosa de Ramos Sucre, cuya
fabulosa y original inventiva, hizo que Antonio Beneyto, lo incluyera en la
antología de Narraciones de lo Real y fantástico, al lado de grandes
cuentistas como Cortázar, Felisberto Hernández, José Donoso.

Lo que puede parecer una arbitrariedad literaria si se considera que la
historiografía oficial lo ha clasificado como un poeta, arroja un detalle
interesantísimo para algunos escritores como Chevige Wuayke, quien
siempre ha afirmado que muchos de los textos en prosa del cumanés son
relatos fantásticos, llegando a incluir aproximadamente doce narraciones de Ramos Sucre, en la «Antología de narratistas orientales».

El conocido crítico Domingo Miliani, una de las voces más autorizadas de la
literatura venezolana, y especialista en el estudio del mini cuento, afirmaba
en una entrevista para la revista Oriente a propósito del número especial
dedicado a Ramos Sucre: “Pero hubo dos definitivamente extraños: el
cuentista Julio Garmendia, el poeta Ramos Sucre. Quebraron todos aquellos
vitrales más o menos sonoros y se marcharon a desmalezar su propio
derrotero. Por eso aún Ramos Sucre sigue siendo el oscuro labrador de
poemas en prosa que algunos consideran mini-cuentos”
Ramos Sucre, saca su primer libro Trizas de papel, en 1921 y luego en 1925
sale a la luz La Torre de Timón, que contiene material de su primera
publicación. En esta obra abundan textos que pueden definirse como relatos fantásticos. En general su obra contiene los elementos que más tarde van a definir a los grandes forjadores del cuento fantástico en Hispanoamérica.

Desde algunas narraciones de Trizas de Papel se anuncia esa impresión
extraña, una especie de estremecimiento emocional que se instala en la vida de los personajes, y que prefigura otra realidad a través de una búsqueda afanosa, infatigable que lo lleva a la vastedad de un imaginario que trasciende el mundo cotidiano de su época, y se instalan en una nueva
percepción estética de esa otra realidad que se intuye desde lo profundo de
la conciencia.

Ramos Sucre desdoblaba la realidad la des construía en una realidad
múltiple, en la que jugaba con los tiempos, y luego la erige a partir de nuevos y supremos instantes llenos de prodigios, utilizando una fabulosa
imaginación, y con una técnica muy depurada y un uso eficaz del lenguaje, lo que sin duda lo ubica como un artista en el dominio de ese sentimiento de lo fantástico que tanto nos conmueve en escritores como Borges o Cortázar.

El ambiente de misterio, terror y sobresalto que como ríos recorre la obra de Ramos Sucre, se anticipo a la estética que muchos años después impusieron los modernos escritores de relatos fantásticos. Sus narraciones son textos muy bien trabajados, usando una técnica de estilo muy depurada, y cumplen con las características de un cuento tradicional. En sus narraciones se cuenta una anécdota, hay continuidad de esa anécdota, y la misma se transforma en vertientes de tiempo imaginario que no modifican el sentido de esa anécdota.

Esta vertiente de su obra es la menos estudiada públicamente, en gran
medida a la etiqueta de poeta extraño que lo acompañó. Las piezas breves
del escritor cumanés tienen una característica especial, por la época y el
contexto cuando se escriben, el tratamiento, y el uso del elemento fantástico
que lo emparenta con Julio Garmendia como pioneros del moderno relato
fantástico en nuestro continente.

Investigar y estudiar con más ahínco la obra de Ramos Sucre obviando los
cánones tradiciones que lo etiquetan como el oscuro poeta labrador de
metáforas, es indispensable para reformular el papel de este personaje en la literatura venezolana, encontrando su lugar al lado de los grandes forjadores de la prosa hispanoamericana, y uno de los pioneros del moderno relato fantástico en nuestro continente.

writen by

Cuentista, columnista y político venezolano.

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