Pequeños errores que cambiaron el curso de la historia

Por redaccionnyl el 29/01/2016

El chofer culpable de la Primera Guerra Mundial

Los conocedores de la historia sabrán que el asesinato del archiduque Austríaco, Franz Ferdinand, fue una de las principales causas del inicio de la primera guerra mundial. Lo que no muchos saben es que el mismo de día de su asesinato hubo dos intentos de matarlo. El primero, del cual escapó, sucedió mientras andaba en su automóvil, alguien tiro una bomba dentro de su auto, los guardias fueron capaces de detectar la bomba a tiempo y lograron sacarla, sin embargo hirieron a algunos civiles. Luego de lo acontecido el archiduque insisto que era necesario que él mismo se trasladara para ver a los civiles heridos. En el trayecto el chofer tomo una ruta errónea y pasaron al frente del café donde ocurriría la tragedia. Dentro del cafe se encontraba Gavrilo Princip, un miembro de la «Mano negra», grupo terrorista que quería ver muerto a Ferdinand, sin pensarlo dos veces Gavrila entró en acción al ver al austriaco, tomo su pistola ataco a Ferdinand y su esposa, matándolos en el acto.

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Un nacionalismo estúpido que cambió el rumbo de la historia

Durante la guerra de secesión estadounidense, un representante de la unión, James Wolfe Ripley, rechazó una oferta para comprar unos rifles ingleses, mejores que los que tenían, ya que no quería negociar con quien antes había sido su enemigo. En vista de que la oferta fue rechazada por los conservadores, los comerciantes la extendieron a los contrarios, los confederados, quienes rápidamente aceptaron la oferta. Los nuevos rifles representaron un factor preponderante en la victoria de los confederados.

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Gallipoli: el tiempo no estuvo del lado de los aliados 

Durante la ofensiva de los aliados en Gallipoli, Turquía estaba pautado que los aviones bombardearan la base turca para que luego las tropas terrestres fueran capaces de terminar con la conquista. Sin embargo por un error de calculo a la hora de ajustar los relojes, los aviones llegaron 7 minutos antes de lo previsto, esto le dio el suficiente tiempo a los turcos para reorganizarse antes de la llegada de las tropas terrestres. Cuando llegaron los tanques y la infantería, los turcos estaban muy bien preparadas y derrotaron fácilmente a los aliados destruyen la mitad de sus fuerzas.

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Otro error con los relojes

La batalla de bahía de cochinos representa una gran vistoria para Fidel Castro y sus revolucionarios, sin embargo lo que no muchos saben es que gran parte se debe a un error de cálculo por parte de los americanos. Las bases de los estadounidenses se encontraban en Nicaragua, país que cuenta con una zona horaria diferente a la cubana, al no hacer el cambio, los aviones llegaron a la batalla cuando esta ya había concluido. Derrotado JFK pidió a sus generales que mandaran los aviones de refuerzo.

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El escape fallido de María Antonieta 

Luego de que le cortaran la cabeza a su esposo, el Rey de Francia, Luis, María Antonieta, decidió que su mejor opción era escapar y tratar de hacer una contra-revolución. Sin embargo su modo de escape no era el más práctico del mundo, ya que trato de huir en un estrambótico carruaje que iba muy lento por el peso de las joyas que la Reina se había negado a abandonar. Debido a su lentitud los revolucionarios la alcanzaron y la mataron junto con sus hijos.

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El cumpleaños que cambio el rumbo de la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes contaban con un especialista en tácticas náuticas que estaba encargado de proteger las costas en contra de cualquier ataque. Su nombre era el coronel Rommel, quien había dejado a su familia atrás y algunas veces viajaba a Alemania a visitarlos, ese fin de semana era el cumpleaños de su esposa. Luego de hacer el tramite necesario Rommel fue a visitar a su esposa en Alemania, para su desgracia ese fue el fin de semana del famoso «Día-D»

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La puerta entreabierta que condenó Constantinopla. 

Muchos creen que los bizantinos no tenían chance contra los otomanos en Constantinopla, pero es muy probable que si hubiesen aguantado por más tiempo, hubiera llegado ayuda de sus aliados europeos. Sin embargo, un error tonto los llevó a la perdición: Uno de los portones para entrar a la ciudad estaba mal cerrado, y los otomanos aprovecharon esto para entrar y agarrarlos desprevenidos. Pensar que la historia hubiera sido otra si alguien hubiese chequeado que el portón esté bien cerrado…

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La muerte de Stalin pude haber sido evitada

Sabiendo que había mucha gente que no lo quería y por miedo a ser asesinado, Stalin inventó una serie de reglas para su seguridad: Solo se podía estar con él en privado si él daba su autorización previamente. Esto significaba que pasaba solo la gran parte del día. E hizo que, cuando le agarró un infarto, nadie se enteré hasta 4 días después, ya que tenían miedo de meterse en su habitación y ser encarcelados o peor. Cuando finalmente se decidieron a entrar, el cuerpo del político yacía muerto en el piso.

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Un espía muy despistado

El diplomatico alemán Heinrich Albert trabajaba en EEUU como agente secreto y tenia como objetivo conseguir datos importantes. Luego de un cansado día de viaje en un tren subterráneo, el hombre decide tomar una siesta, lo que lo hacer peder su parada y se despierta de forma repentina frente a la estación. Despistado se levanta y deja atrás su maletín con la información obtenida para cumplir su misión. Al tiempo la maleta cae en las manos del servicio secreto estadounidense, quienes lo reportan y por esta razón son expulsados los diplomáticos alemanes.

Con información de elmeme.me

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