¿Por qué nos perturba ver fotos de Eiza González antes de las cirugías plásticas?

Por redaccionnyl el 15/01/2018

Si quien escribe hubiese conocido a Eiza González antes de las cirugías plásticas, nunca la habría considerado ni siquiera tan atractiva. Es que no lo era. Bueno, quizá algo así como una chava normal que podía verse algo linda. Pero no, mentimos. No lo era.

Pero Eiza tenía algo a su favor más valioso que la belleza: la autodeterminación. Cuando usted tiene algo en la mente, ni siquiera la belleza se le puede resistir. Es hija de la modelo mexicana Glenda Reyna, por lo que quizá siempre supo que sería famosa. Esa certeza fue más obvia cuando fue aceptada por la academia de actuación de Televisa a los 14 años.

Al tiempo fue aceptada como protagonista de una novela juvenil de esas que ponen a protagonistas no tan bonitas como las villanas para que al final triunfe el amor. Se llamaba «Lola, érase una vez«. Luego grabó una serie con Nickelodeon y se terminó de volver famosa. Sin embargo, Eiza no se iba a quedar con eso de ser reconocida en su país. Qué va. Ella quería ser un símbolo de provocación internacional.

En 2013 se mudó a Los Ángeles y ahí sí es verdad que su carrera arrancó de verdad. Es que en Estados Unidos, usted lo sabe, el éxito es real y recompensado. La gente la critica por verse más linda de lo que era antes. Envidia. Por eso hay quienes se perturban.

No son las modificaciones. No es lo falso. Es su progreso el que molesta al latinoamericano estancado y común. Además hay que decir a su favor que sobrevivir en esa industria no es cuestión de solo trabajo.

Si Eiza no se hubiese modificado ciertas partes de su rostro, la habrían dejado de amiga mexicana de alguna bonita gringa. Si acaso. Eiza no se conforma nunca, y cualquiera nota que su carrera seguirá creciendo.

Eiza González antes de las cirugías plásticas (y después)

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