A nadie le importa si Rosángela Espinoza tiene el cerebro de plástico

Por redaccionnyl el 02/04/2018

Si nos obligaran, so pena de muerte, a fijar posición sobre la estúpida pelea entre las peruanas Michelle Soifer y Rosángela Espinoza, apoyaríamos sin pensarlo a la segunda. Lo haríamos porque es más bonita y porque es ridículo acusar a alguien del mundo del espectáculo de tener «el cerebro de plástico».

En estos días Soifer le dijo a Espinoza que la ve «Más Barbie que nunca porque hasta el cerebro se lo veo de plástico«.

Rosángela se defendió y le dijo a la otra mediática: «Mira Michelle, para tu conocimiento, yo estudio en la universidad, no soy ninguna ‘tontita’. El mayor placer de una mujer inteligente es estar frente a una chica que finge ser inteligente».

El final de la respuesta parece sacado de una página de frases célebres. Pero la verdad es que a nadie le importa realmente si Rosángela Espinoza tiene el cerebro de plástico. Con todo, ella busca superarse porque sabe que la belleza no dura la mente es como el dinero: o se usa, o se pierde.

Lo obvio es que escribimos este artículo y contamos todos esto solo como excusa para ver las fotos de la provocativa Espinoza. Sin embargo, hasta las más grandes tonterías se vuelven emocionantes cuando se hacen de la forma correcta.

Leyendo nos enteramos de que la discusión continuó porque Rosángela quiere meterse en la política y la otra chica le criticó sus aspiraciones.

«Me preguntan de historia, tal vez no puedo saber, pero igual doy todo. Prefiero no decir nada antes de responder cualquier cosa. Seguro tampoco sabe quién es el nuevo presidente”, dijo Rosángela, quien no descartó seguirle los pasos a Michelle.

Sí, quiero ser presidenta, obvio, quiero terminar mi carrera. ¿Por qué no? Siempre hay que pensar en grande”, agregó Espinoza.

Al final dijo que Soifer había usado «un recurso muy bajo» para minimizarla.

Las fotos por las que no nos interesa el cerebro de Rosángela Espinoza

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