Momentos épicos sobre la forma correcta de recordar a Lindsay Lohan

Por redaccionnyl el 30/01/2018

Cuando Lindsay Lohan era una niña y sonreía la humanidad creía que aún había mucho por qué luchar. Luego creció, el mundo la contaminó y desde entonces solo hay guerras, dramas, hambrunas y desesperanza.

Pero hubo un tiempo intermedio –uno ubicado entre la niñez y las cirugías plásticas, pero posterior a la adolescencia– en el que Lindsay Lohan aún era el símbolo de algo. Realmente no tenemos idea de qué era símbolo, pero sabemos que un caballero medieval habría sido bien capaz de enfrentar a un dragón por un beso suyo.

De ese tiempo, a menudo olvidado, es que queremos hablar. Si no hablar, al menos mostrar. Ya usted sabe sobre nuestra adicción a las fotografías, así que entenderá que aquí mostraremos más de lo que diremos. Sin embargo, hay que decir que aún tenemos algunas consideraciones para exponer.

¿Qué tenía Lindsay Lohan que ahora no

En aquella época intermedia, Lindsay Lohan tenía credibilidad. También tenía más dinero, una piel más firme, ojos más vivos, más alegría en el rostro y un novio venezolano que la quería llamado Wilmer Valderrama.

Ahora habrá que preguntarse qué no tenía. Bueno, no tenía ningún tipo de gel, biopolímero o toxina botulínica en el rostro. Tampoco tenía ex novias conflictivas, ni deudas ni tanto afán por el mundo árabe como ahora.

El tiempo pasa y las personas dejan de ser ellas mismas. Nadie es de tal o cual manera, todos vamos siendo. Sin embargo, allá en el fondo Lindsay es esta también, al menos esta, ya que la niña debe estar bien lejos.

Lindsay Lohan

Lindsay Lohan

Lindsay Lohan

Lindsay Lohan

Lindsay Lohan

Lindsay Lohan

Lindsay Lohan

Lindsay Lohan

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com