Mire por qué la muñeca Harmony arrasa en Tinder

Por Verónica Martínez el 30/10/2018

Como parte de un experimento para un documental, el cineasta Jimmy Mehiel le abrió una cuenta en Tinder a la muñeca Harmony. El resultado fue el que se esperaba.

Pocos minutos después, la robot-muñeca-juguete tenía decenas de pretendientes. Y eso que quedaba claro que no se trataba de una persona real. No importa, está buena aunque sea una máquina.

De hecho, el pefil de Harmony, que fue noticia hace tiempo cuando apareció en el mercado, dice: «Hola, soy un robot anatómicamente correcto, con la IA más avanzada. Estoy en Tinder para averiguar si los chicos están interesados en mí».

Masivamente los pretendientes de Harmony aseguraban que tendrían relaciones íntimas con ella sin dudarlo.

El documental de Jimmy Mehiel se llama «I Want My Sex Machine», y es una investigación ética sobre los robots sexuales, los burdeles y la industria de las citas por Internet.

Lo que quedó claro es algo que se suponía cierto desde todo punto de vista: los seres humanos tienen fantasías con los robots.

Leyes de la robótica

Aunque no tener relaciones con robots no es una de las leyes de la robótica planteadas por Isaac Asimov, nos es de extrañar que entre las muchas actualizaciones aparezca una que lo diga.

La industria de las muñecas hiperrealistas con esos fines está creciendo mundialmente de tal manera que ya no bastan muñecas. Ahora son autenticos robots, como es el caso de Harmony.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com