Menos mal que no fui yo la que perdió el Miss España ante Ángela Ponce

Por Patricia Smith el 07/08/2018

Los medios publican a diario críticas contra las mujeres que se someten a cirugías estéticas. Pero aparece un hombre con absolutamente todo operado para simular el aspecto de una mujer y todos aplauden porque qué bella historia de superación la de Ángela Ponce.

Es que menos mal que no fui yo la que perdió el Miss España contra alguien que nació varón y que ahora hay que aceptar mujer porque un papel lo diga y porque un cirujano plástico haya creado la ilusión.

Claro que los senos de silicona también son una ilusión, al igual que el maquillaje o el bótox. Todo lo es al fin y al cabo. El problema es que lo políticamente correcto nunca debió llegar a los concursos de belleza. ¿Por qué? Porque todos esos certámenes son incorrectos. No deberían existir. Ensalzan lo superficial en una época en la que las mujeres estamos comenzando a reivindicarnos como independientes e inteligentes. O sea, son un retroceso en la búsqueda de nuestros derechos.

En todo caso, si yo hubiese participado en ese Miss España y al final de todo el esfuerzo me dicen que ganó un hombre, es que comienzo una cruzada internacional. ¿Qué vaina es es? ¿Están eligiendo a la mujer más bella del país y eligen a un cúmulo de cirugías plásticas? Ah, ¿que todas las otras son iguales? Entonces se sinceraron los concursos y habrá que entregarle la banda al mejor cirujano plástico.

Quizá la mayoría de la gente no vea el problema, pero esto significa que se abrió una puerta que no va a poder cerrar ningún humano. Porque esto de lo políticamente correcto es infinito, y si ya no se trata de premiar a la mujer sino a la belleza, agárrense de donde puedan que pronto puede ser el turno de los robots y las real dolls.

¿Cuál es el destino del Miss Universo?

Ahora Ángela Ponce es una novedad. Pero en que nadie se extrañe si un par de ediciones hay más hombres transgénero que mujeres concursando. Luego la gente se aburrirá del asunto y al Miss Universo no le quedará otra alternativa que cerrar.

Y entonces es en este punto en el que tengo que agradecerle a Ángela Ponce por su insistencia. Porque en lo personal detesto estos concursos y siento me daría una alegría morbosa que desaparecieran para siempre.

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Escribo poco para que me lean mucho. Intelectual a tiempo completo. Redactora exclusiva para Nalgas y Libros.

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