Marcharse es un derecho humano: dejen que Lana se retire

Por redaccionnyl el 10/04/2018

«Habría que añadir dos derechos a la lista de derechos humanos: el derecho al desorden y el derecho a marcharse», decía el poeta Baudelaire.

El que era su agente la hace trabajar incluso cuando está enferma o deprimida. Ella se ha quejado, pero termina despertando temprano cada día para que le den por detrás frente a las cámaras. «Esto no es vida», escribió el año pasado.

Lana quiere retirarse. No la dejan. Los mismos usuarios no la dejan buscándola todo el día. De hecho es la más buscada en casi todas las páginas de entretenimiento para ociosos. Ya es tiempo de que la dejen ir. Esta chica debe estar en la universidad o algo así.

Es que ni siquiera gana tanto dinero. En agosto denunció que gana tres mil dólares por una escena en la que termina adoloridad mientras que personas mucho menos famosas que ella ganan como 15.000 dólares por subir una sola foto a Instagram.

Como el crimen, su oficio tampoco paga. «Quiero una vida real. Levantarse cada mañana para que te lleven en un coche a un set de grabación para acostarme con un extraño no es vida. No puedo hacerlo más», explicó.

Además la contagiaron de tricomoniasis, candidiasis y vaginosis bacteriana. Pero no la han dejado retirarse. Usted mismo, que está leyendo esto, podría marcar la diferencia con el simple hecho de no salir corriendo después de estas fotos a ver sus videos.

Hay que boicotear esto. Basta. La pobre es como un unicornio enjaulado. Solo que ella no está enjaulada y siempre dice: un poco más, el año que viene sí me retiro… unas escenas más… Basta.

Ha estado más pendiente de su Instagram a ver si se gana un dinero de una forma más decente, pero qué va: todo el mundo quiere que siga rodando. Y ella se deja llevar. No te dejes llevar, Lana. Sálvate.

Lana solo tiene 22 años y no es justo que todo el planeta esté tan obsesionado con ella. Eso no puede ser vida. Para que no la busque aquí están estas fotos. Hay suficientes para quererla mucho y no estar tratando de verle hasta las entrañas.

Lana a fotos

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