Malena, la representación de la belleza insoportable

Por Néstor Luis González el 22/04/2017

Corría el año 2000 y una película era vetada en Estados Unidos: Malena, del director Giuseppe Tornatore. A los norteamericanos no les gustó que se hablara del sexo en la adolescencia ni que los sueños eróticos de un chico de 12 años por una mujer de 27 se representaran de forma explícita.

De todas formas el film sí gustó en Europa. Luego apareció una versión censurada en América (le restaron 17 minutos de escenas sexuales) que permitió al nuevo continente maravillarse con la belleza de su protagonista: Monica Bellucci.

Tal vez inspirado en la actriz o en algún pensamiento esteticista que tenía guardado, el director (que había saltado a la fama por Cinema Paradiso) buscó mostrar cómo la belleza total puede resultar insoportable cuando se acude a ella de forma directa.

Malena Scordia es la joven más bella que jamás ha visto el pueblo de Castelcutò, y está casada con un militar llamado Nino Scordia. A Nino lo envían a combatir a África y al tiempo llega la noticia de su muerte. A partir de ese momento el rito de ver a Malena caminar por las calles pasa a un nivel en el que los hombres tratan de hablarle mientras las mujeres comienzan a buscarle defectos sin encontrarle ninguno.

Malena necesita ayuda para comer y la acepta de donde puede. Los hombres que se atreven a hablarle se inventan historias con ella para alardear y las mujeres comienzan a acusarla de puta. Hay un jucio. Se demuestra que Malena no anda seduciendo a los maridos ajenos, pero el hambre la obliga a convertirse en lo todos creen que es.

Todo esto ocurre ante la mirada del único hombre que la ama aunque no se atreva a decirle nada: Renato Amoroso, un niño de 12 años que está dispuesto a pelearse con todo aquel que la ofenda en su presencia, y que cada noche se masturba imaginándola con grandes detalles y sin censura.

Todos los hombres quieren –necesitan– que Malena se convierta de una vez en prostituta para poder acostarse con ella. Las mujeres también lo desean: quieren que sus conjeturas sobre aquel ángel resulten ciertas.

La presión social, el rechazo de todos y el hambre finalmente lo consiguen: Malena se vueve prostituta, la más puta del pueblo, y ahora su belleza casi ridícula es al menos soportable: «Allá va la puta esa».

«La belleza es insoportable, nos conduce a la desesperación, ofreciéndonos por un minuto la mirada a una eternidad que nos gustaría extender sobre la totalidad del tiempo». – Albert Camus.

writen by

Periodista venezolano. Editor de medios.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com