Mademoiselle Givenchy. Por Ángel Rodríguez

Por redaccionnyl el 26/10/2018

El poeta Ángel Rodríguez escribió este verso en Londres en 1961. Desde que lo leímos por primera vez nos encantó porque habla de aquella época en la que los excesos eran posibles porque todo era joven y todavía nuevo, tiempo de inocencia con alcohol y placeres infinitos.

Mademoiselle Givenchy

(Escarlata O’hara)

Me has dado la alegría de tus altos tacones,
el bebedizo alcohólico de tus medias de zorra
y la provocación del color de tus ojos
que Valera robase en Pepita Jiménez.
Me has seducido, en fin, con tu carmín idólatra
y el tóxico feroz de tus cejas negrísimas.

Y me has dado también el licor de tus labios,
el spleen de Madrid en las tardes de otoño,
el aroma de kif de Valle en sus Sonatas
y una luz turbadora en el show de los palcos.
El gesto y desafío devoto y altanero-
que Marilyn brindase al cuento de Capote.

En la noche más honda tu presencia ilumina
la amarga y devastada ausencia de la aurora,
y la frivolidad de tu risa miope
se hace rosa profana de salvación perpetua.
Aterrizaste ociosa con tus alas de maga
para contaminarme en mi desasosiego.

Bajo la luna llena, desnuda y melncólica
atraviesas espejos de deseo y de vértigo
con la aniquiladora belleza de la fiebre
invitando a un viaje de magia y de arrebato.
Si arcángel de ebriedad serás imán y pétalo,
si reina de las nieves, aviador y diamante.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com