Los amantes. Una belleza estremecedora de Julio Cortázar

Por redaccionnyl el 23/03/2018

Sabemos que el mejor Julio Cortázar no es el de los poemas y ni siquiera el de Rayuela. Entendemos perfectamente que son sus cuentos los que valen la pena. Pero hay en sus versos algo fundamental: una pasión que solo entienden los amantes.

Así hable de una soledad con aliento a menta, cada poema de Julio Cortázar es un viaje a la entrega del cuerpo a través del intelecto. Para muestra ningún botón, sino un poema, evidentemente.

Los amantes

¿Quién los ve andar por la ciudad
si todos están ciegos?
Ellos se toman de la mano: algo habla
entre sus dedos, lenguas dulces
lamen la húmeda palma, corren por las falanges,
y arriba está la noche llena de ojos.

Son los amantes, su isla flota a la deriva
hacia muertes de césped, hacia puertos
que se abren entre sábanas.
Todo se desordena a través de ellos,
todo encuentra su cifra escamoteada;
pero ellos ni siquiera saben
que mientras ruedan en su amarga arena
hay una pausa en la obra de la nada,
el tigre es un jardín que juega.

Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos,
el ministerio abre sus puertas.
Los amantes rendidos se miran y se tocan
una vez más antes de oler el día.

Ya están vestidos, ya se van por la calle.
Y es sólo entonces
cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita
y les impone los deberes cotidianos.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com