Los 15 escritores argentinos más influyentes de la historia

Por Néstor Luis González el 26/06/2019

escritores argentinos
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Elegir a 15 escritores argentinos para decir que han sido los más influyentes de su país en la literatura universal es una tarea muy difícil que siempre dejará polémicas sueltas.

Sin embargo, insistimos en intentarlo no para obviar a los demás sino para que el mundo recuerde los nombres que aún en el siglo XXI sigue valiendo la pena leer.

A continuación, una selección que dará de qué hablar. La ponemos en orden cronológico para no hacer una polémica dentro de otra al elegir un top 15.

José Hernández

José Hernández

Poeta y federalista argentino cuyo gran poema El gaucho Martín Fierro, considerado como un clásico nacional, canta la independencia, el estoicismo y el coraje del gaucho. No se conoce mucho sobre la infancia de Hernández, aunque parece ser que una enfermedad de la adolescencia le obligó a vivir en las pampas. Allí fue donde entró en contacto con el estilo de vida, la lengua y los códigos de honor de los gauchos. Fue un autodidacta y, a través de sus numerosas lecturas, adquirió unas claras ideas políticas.

Participó en la última rebelión gaucha, la de López Jordán, un desdichado movimiento que finalizó en 1871 con la derrota de los gauchos y el exilio de Hernández. A su regreso a Argentina en 1874, continuó su lucha por otros medios, como la fundación del periódico Revista del Río de la Plata, en el que defendió posturas federalistas, y el desempeño de varios cargos oficiales. 

Leopoldo Lugones

Leopoldo Lugones

Estaba tan ocupado haciendo política que escribió tanto como quizá debió. Aún así dejó una extensa producción en varias áreas del conocimiento. Su impacto en la literatura universal está en haberse acercado a lo que sería la literatura fantástica.

Macedonio Fernández

Macedonio Fernández

¿Por qué incluir a un autor de tan poca producción en una lista de los más influyentes de las letras argentinas? Fundamentalmente porque Macedonio Fernández influyó de forma determinante en los posteriores a él, y que porque sin su aporte no sabríamos nada de otros como Borges, Marechal o Cortázar.

Su influencia oral y epistolar abrió nuevos caminos a la literatura argentina. Lea lo que hemos publicado de Macedonio Fernández pulsando aquí.

Oliverio Girondo

Oliverio Girondo

Playboy de alto perfil, intelectual de vaso en la mano. Manirroto de conversaciones interesantes. El uso de palabras propias (neologismos) alternado con el verso libre y algunas formas clásicas, marca la diversidad de su obra en títulos como Calcomanías (1925), Espantapájaros (1932), Interlunio (1937), Persuasión de los días (1942), Campo nuestro (1946) y En la masmédula (1956).

Lea: Tres poemas de Oliverio Girondo para que sepas cómo escribía un verdadero seductor

Alfonsina Storni

Alfonsina Storni

Maestra de la Escuela Normal y profesora de arte dramático, hizo alguna incursión en el teatro, pero lo más conocido de su obra son sus libros de poemas. Alcanzó considerable fama y hoy es una poeta de culto entre apasionados por las letras.

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Terminó de crear la literatura fantástica y le dio una connotación global. Pero muy poca gente sabe que, disimuladamente, diseñó también el Realismo Mágico con un libro: «Historia universal de la infamia».

Borges se adueñó de la literatura del siglo XX de una forma tan impresionante, que en Italia se llegó a especular que era un actor contratado por muchos escritores para simular al literato total que todo el mundo soñaba conocer.

Para algunos, Jorge Luis Borges fue el mejor escritor del siglo XX en todos los idiomas.

Roberto Arlt

Roberto Arlt

Abrió el camino a la temática de lo urbano en un tiempo en el que aún solo premiaban a los que escribieran algo lo más parecido posible a «Martín Fierro».

El aporte de Arlt fue desconocido por el exigente Borges, pero más tarde sería rescatado por otros escritores que vieron en sus aventuras fáciles de leer inspiraciones enormes.

Leopoldo Marechal

Leopoldo Marechal

Cuando publicó Adán Buenosayres, la inteligencia argentina de la época lo criticó profundamente por haber combinado el habla callejera con cultismos. Solo un joven desconocido llamado Julio Cortázar se atrevió a decir que estaban ante una verdadera joya de la literatura.

La verdad es que a Marechal no lo querían los demás escritores por ser peronista. Con el tiempo, Adán Buenosayres tomó el lugar de gran obra que le correspondía al igual que el resto de los libros de Marechal.

Y sí: se puede ser católico y oficialista y aún así ser también buen escritor.

Silvina Ocampo

Silvina Ocampo

Más mundana, menos ordenada y mejor escritora que su brillante hermana Victoria Ocampo. Silvina llegó a escribir novelas policiacas junto a Borges y Bioy Casares (que era su esposo, pero tiene mérito).

Además incursionó con maestría en los cuentos fantásticos y en la poesía. En su juventud viajó a París y conoció personalmente a los precursores del surrealismo.

En Buenos Aires ganó premios por su prosa y su poesía.

Enrique Anderson Imbert

Enrique Anderson Imbert

Los cortos nos quisieron hacer creer que Anderson Imbert no fue mejor escritor por dedicarles tantas líneas a la crítica y la investigación. Pero la verdad es otra: sí fue un gran escritor. Grandísimo. Y lo mejor de todo: en pocas líneas.

Sus cuentos breves son tan buenos que abrieron nuevos caminos de humor y reflexión a la literatura fantástica, caminos no recorridos por sus predecesores.

Lea también: Cinco cuentos de Enrique Anderson Imbert

Julio Cortázar

Julio Cortázar

César Aira tiene razón cuando dice que el mejor Cortázar es un mal Borges, pero así de bueno será Borges que Cortázar también es extraordinario.

Es como Borges pero con putas y un ritmo de jazz que da gusto. Gabriel García Márquez dijo que se trató del ser humano más interesante que conoció.

Como lector, Cortázar era un prodigio.

Adolfo Bioy Casares

Adolfo Bioy Casares

Esposo de Silvina Ocampo y mejor amigo de Jorge Luis Borges, quien le adjudicó haber escrito una novela perfecta: «La invención de Morel».

Adolfo Bioy Casares está a la altura de los más grandes del siglo XX. Sus cuentos breves lo demuestran de lejos.

Lea también: Prólogo a la Antología de la literatura fantástica. Por Adolfo Bioy Casares

Juan Gelman

Juan Gelman

Considerado por muchos uno de los más grandes poetas contemporáneos, su obra delata una ambiciosa búsqueda de un lenguaje trascendente, ya sea a través del -realismo crítico- y el intimismo, primeramente, y luego con la apertura hacia otras modalidades, la singularidad de un estilo, de una manera de ver el mundo, la conjugación de una aventura verbal que no descarta el compromiso social y político, como una forma de templar la poesía con las grandes cuestiones de nuestro tiempo. Fue obligado a un exilio de doce años por la violencia política estatal, que además le arrancó un hijo y a su nuera, embarazada, quienes pasaron a formar parte de la dolorosa multitud de desaparecidos.

Alejandra Pizarnik

Una de las mentes más valiosas de la literatura del siglo XX consumida por la locura. Estudió Filosofía y Lietras y luego Pintura. Vivió en París y tradujo a muchos de los más grandes al español.

Cuando volvió a Buenos Aires comenzó a publicar y recibió la beca
Guggenheim. Pero la mente le jugó en contra. Murió joven víctima de un dosis de seconal que ingirió intencionalmente cuando pasaba un fin de semana fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba internada.

Lea: Cinco poemas de Alejandra Pizarnik que sacan lo hermoso de la tristeza

César Aira

Es traductor, novelista, ensayista y dramaturgo. Está acostumbrado a decir verdades inesperadas sobre la literatura latinoamericana. Sus libros son perfecciones casi incómodas.

Epílogo

Si alargamos solo un poco esta lista, deben incluirse los nombres de Ricardo Piglia, Ana María Shua y hasta Roberto Fontanarrosa. El de Ernesto Sabato, sin embargo, no tendría nada que hacer por aquí.

Por qué Ernesto Sábato no está en la lista.


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Periodista venezolano. Editor de medios.

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