Los 10 escritores chilenos más influyentes de la historia

Por redaccionnyl el 10/06/2019

Gracias a su ingenio y calidad, los escritores chilenos han sabido darse a conocer en el mundo entero. Cultivando géneros de lo más diversos, han hecho que sus nombres figuren entre las principales referencias de la literatura en español.

Pero hacía falta una lista más o menos definitiva. Es que en Nalgas y Libros queremos mensurar hasta lo inmensurable. Queremos cualificar todo porque así funcionan nuestras mentes. Por eso existe esta lista, una que en lugar de añadir nombres, los quita para llegar a una cifra redonda y presumida. Porque son muchos los escritores y poetas de ese país.

A ver si coincide con nosotros o si nos dice que hay que añadir algún otro. Advertimos que estamos juzgando la influencia de estos escritores en general y no solo su calidad, aunque entendemos que en la mayoría de los casos una cosa depende de la otra.

Baldomero Lillo

Uno de los grandes representantes del cuento hispanoamericano. Su padre, José Nazario, administrador de minas, impulsaba la lectura diaria en su hogar. El hijo trabajó en las minas de carbón y en labores de comercio, para ayudar a la economía familiar. En Santiago, fue funcionario administrativo de la Universidad de Chile, prosiguió sus lecturas, se vinculó con otros escritores en la Colonia Tolstoiana, como Fernando Santiván y, tras una fugaz incursión en la poesía, publicó los libros de cuentos Sub Terra (1904) y Sub Sole (1907), de corte naturalista. Los del primero denuncian principalmente la explotación, el sufrimiento y la muerte de los obreros del carbón, en estilo directo, vigoroso, a veces descarnado, patético, aunque no faltan los temas campestre, amoroso, humorístico y aun urbano. Los del segundo, más elaborados literariamente, pulsan las cuerdas de lo costumbrista, lo psicológico, lo dramático, lo indigenista e incluso lo fantástico. Considerado maestro del cuento en Sudamérica, Lillo fue traducido al inglés y otras lenguas.

Joaquín Edwards Bello

Cronista y novelista chileno. Nació en Valparaíso y murió en Santiago. Ya siendo niño, publicó revistas manuscritas: como Juventud o El Pololo. Ellas desarrollaron su espíritu de observación, su comprensión de lo popular y su estilo, desprovisto de retórica pero de fácil lectura, rasgos que evidenció en las 12.000 crónicas que a través de 40 años entregó al diario La Nación de Buenos Aires, y en sus novelas de exaltación de personajes humanos y desequilibrados que le sirven para criticar a la burguesía: El roto (1920); La chica del Crillón (1935), llevada al cine; Criollos en París (1933) y otras. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1943 y el de Periodismo en 1959, y fue miembro de la Academia Chilena de la Lengua.

Gabriela Mistral

Fué una destacada educadora que visitó México, donde cooperó en la reforma educacional, Estados Unidos y Europa, estudiando las escuelas y métodos educativos de estos países. Además fue profesora invitada en las universidades de Barnard, Middlebury y Puerto Rico. A partir de 1933, y durante veinte años, desempeñó el cargo de cónsul de su país en ciudades como Madrid, Lisboa y Los Angeles, entre otras. Su poesía, llena de calidez y emoción y marcado misticismo, ha sido traducida al inglés, francés, italiano, alemán y sueco, e influyó en la obra creativa de muchos escritores latinoamericanos posteriores, como Pablo Neruda y Octavio Paz. Sus diversos poemas escritos para los niños se recitan y cantan en muy diversos países. En 1945 se convirtió en el primer escritor latinoamericano en recibir el Premio Nobel de Literatura. Posteriormente, en 1951, se le concedió el Premio Nacional de Literatura. Hija de un profesor rural y con una hermanastra de la misma profesión, Gabriela Mistral, con temprana vocación por el magisterio, llegó a ser directora de varios liceos fiscales. Su fama como poetisa (aunque ella prefería llamarse -poeta) comenzó en 1914 luego de haber sido premiada en unos Juegos Florales por sus -Sonetos de la muerte-, inspirados en el suicidio de su gran amor, el joven Romelio Ureta. A este concurso se presentó con el seudónimo que desde entonces la acompañaría toda su vida. A su primer libro de poemas, Desolación (1922), le siguieron Ternura (1924), Tala (1938), Lagar (1954) y otros.

Teresa Wilms Montt

Era una mujer talentosa, culta y muy bella. Pasó algún tiempo en un claustro, donde comenzó a escribir su Diario. En 1916 se autoexilió en Argentina, acompañada por Vicente Huidobro. Allí escribió varios libros. Luego se trasladó a Madrid y, finalmente, a París, donde murió en 1921 debido a una dosis excesiva de veronal cuando sólo tenía 28 años. En España vivió largamente en los cafés madrileños, conversando con Valle Inclán, recitando versos de Tagore o cantando. Joaquín Edwards Bello la evoca envuelta en una capa de seda negra con grandes flecos y un sombrerito de tul. Participó en recitales en El Ateneo de Madrid, alternó con Azorín y Baroja y también fue inmortalizada por los pintores Anselmo Miguel Nieto y Julio Romero de Torres. Sus obras, publicadas en 1917, son Páginas de mi diario, Con las manos juntas, Los tres cantos, Del diario de Silvia e Inquietudes sentimentales, y en 1918 Cuentos para hombres que son todavía niños, En la quietud del mármol y Anuarí. En Chile se publicó una selección de sus obras bajo el título de Lo que no se ha dicho (1922).

Pablo Neruda

Hijo de un ferroviario, y huérfano de madre cuando solo había vivido un mes, escribía poesía desde muy joven (el seudónimo comenzó a usarlo cuando apenas tenía dieciséis años). Gabriela Mistral lo inició en el conocimiento de los novelistas rusos, que el poeta admiró toda su vida. Estudió para convertirse en profesor de francés, sin llegar a lograrlo. Su primer libro, cuyos gastos de publicación sufragó él mismo con la colaboración de amigos, fue Crepusculario (1923). Al año siguiente, su Veinte poemas de amor y una canción desesperada se convirtió en un éxito de ventas (ha superado el millón de ejemplares), y lo situó como uno de los poetas más destacados de Latinoamérica. Entre las numerosas obras que le siguieron destacan Residencia en la tierra (1933), que contiene poemas impregnados de trágica desesperación ante la visión de la existencia del hombre en un mundo que se destruye, y Canto general (1950), un poema épico-social en el que retrata a Latinoamérica desde sus orígenes precolombinos. La obra fue ilustrada por los famosos pintores mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Como obra póstuma se publicaron, en el mismo año de su fallecimiento, sus memorias, con el nombre de Confieso que he vivido. Poeta enormemente imaginativo, Neruda fue simbolista en sus comienzos, para unirse posteriormente al surrealismo y derivar, finalmente, hacia el realismo, sustituyendo la estructura tradicional de la poesía por unas formas expresivas más asequibles. Su influencia sobre los poetas de habla hispana ha sido incalculable y su reputación internacional supera los límites de la lengua. En reconocimiento a su valor literario, Neruda fue incorporado al cuerpo consular chileno y, entre 1927 y 1944, representó a su país en ciudades de Asia, Latinoamérica y España. De ideas políticas izquierdistas, fue miembro del Partido Comunista chileno y senador entre 1945 y 1948. En el año 1970 fue designado candidato a la presidencia de Chile por su partido y, entre 1970 y 1972, fue embajador en Francia. En 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura y el Premio Lenin de la Paz. Antes había obtenido el Premio Nacional de Literatura (1945).

José Donoso

Nació en San Fabián de Alico, zona agrícola de Chillán, en el seno de una familia de artistas populares. El padre era improvisador de versos; la madre, tejedora. Alternó sus estudios de matemáticas y física y su ejercicio como catedrático en esas especialidades con el quehacer literario; cofundador de la Revista Nueva, ocasional cultor del cuento y del ensayo, fue, sobre todo, poeta. Inicialmente evocativo y sentimental en Cancionero sin nombre (1937), más tarde adoptó en definitiva la línea que él mismo denomina ‘antipoesía’, revelación irónica e iconoclasta de un mundo problemático, hecha en lenguaje antirretórico, coloquial, a menudo sorprendente. Esta renovación de proyecciones internacionales, comienza en Poemas y antipoemas (1954) y se prolonga en una docena de obras más. Obtuvo el premio Nacional de Literatura (1969) y el internacional Juan Rulfo en su primera entrega (1991).

Nicanor Parra

Vivió experiencias juveniles como ovejero, obrero portuario y oficinista, pese a provenir de familia acomodada; después estudió literatura en la Universidad de Chile y en la de Princeton (EEUU), ejerció como profesor en el país y en el extranjero; colaboró en Ercilla y otras publicaciones periódicas. Cultor de la novela y el cuento, partió pintando la decadencia de la aristocracia criolla: Coronación (1958), simbólico retrato de la senilidad de una dama, para incursionar posteriormente en la problemática existencial, con sus ingredientes de incomunicación y de búsqueda de identidad: El obsceno pájaro de la noche (1970), novela que enlaza historias de seres ambiguos. Como integrante del boom de la literatura latinoamericana contemporánea, ha alcanzado resonancia internacional: sus obras se han traducido a 17 idiomas, y algunas de sus novelas y cuentos llevados al cine. Es premio Nacional de Literatura de 1990. Su estilo guarda correspondencia con su temática, desafiante para el lector común.

Alejandro Jodorowsky

Director de cine y teatro chileno nacido en Iquique, fundador, junto con el dramaturgo Fernando Arrabal y el pintor Topor, del grupo Burlesque (1962), que luego daría paso al teatro pánico (1964-1965). Siendo niño se trasladó a Santiago, donde estudió Filosofía y Letras. Trabajó como payaso y actor, y fundó una compañía de marionetas y mimos. En 1953 se estableció en París para estudiar con Marcel Marceau. Por esa época escribió El fabricante de máscaras y La jaula. En 1965 se trasladó a México, donde se radicó durante diez años. Sus montajes durante esa época provocaron grandes escándalos culturales, dado su tono transgresor y vanguardista. Entre estos montajes figuraron textos de Beckett, Shakespeare, Ionesco, Strindberg o los famosos pánicos. Con su propia productora (Producciones Pánicas) realizó filmes como Fando y Lis (1968), El topo (1970), La montaña sagrada (1972) y Santa sangre (1989). En algunas de sus películas ha intervenido también como actor, compositor y guionista. Es autor también de varias novelas, entre ellas El loro de siete leguas (1991), Donde mejor canta un pájaro (1992) y Albina y los hombres-perro (2002), y de la obra de carácter autobiográfico La danza de la realidad (2001).

Jorge Edwards

Es abogado y se ha desempeñado como diplomático, en París junto a Pablo Neruda (lo que narra en sus memorias Adiós, poeta, 1990) y en la Cuba de Fidel Castro (ídem Persona non grata, 1973). Al comienzo del gobierno de Augusto Pinochet residió en España (1973-1978). Ha escrito numerosa obra periodística en Chile y otros países, así como varios libros de cuentos, donde trasunta fieles observaciones sobre la sociedad chilena tradicional y decadente: El patio (1952), Gente de la ciudad (1962), Las máscaras (1967) y Temas y variaciones (1969). Sus novelas, siguiendo el modelo de la crónica y el realismo, trazan vastos cuadros de la vida chilena en distintos momentos de nuestro siglo: El peso de la noche (1965), Los convidados de piedra (1978), El museo de cera (1981), La mujer imaginaria (1985) y El anfitrión (1988).

Isabel Allende

Asistió a diversos colegios privados y viajó por varios países antes de regresar a Santiago de Chile para concluir sus estudios y trabajar en la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), organismo de las Naciones Unidas. Posteriormente trabajó como periodista, escribió artículos sobre temas sumamente polémicos y también hizo cine y televisión. Allende se exilió en 1973 y buscó refugio en Caracas, Venezuela, cuando su tío Salvador Allende, presidente de Chile, murió durante el golpe militar encabezado por el General Augusto Pinochet Ugarte. En el exilio escribió su primera novela La casa de los espíritus (1982), una crónica familiar ambientada en el torbellino de cambios políticos y económicos acontecidos en Latinoamérica. La novela fue bien acogida por la crítica, que vio en ella ciertos elementos propios del realismo mágico, una técnica literaria que consiste en mezclar lo real con lo sobrenatural y cuyo principal exponente es el novelista colombiano galardonado con el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Esta novela fue llevada al cine por el director danés Bille August. Allende continuó su exploración sobre cuestiones personales y políticas en sus dos siguientes novelas De amor y de sombra (1984) y Eva Luna (1987), y en la colección Cuentos de Eva Luna (1992). Ha sido una de las primeras novelistas latinoamericanas que ha alcanzado fama y reconocimiento a escala mundial. Su exilio concluyó en 1988 cuando los chilenos derrotaron en las urnas al dictador Pinochet y eligieron un presidente democrático. En 1995 publicó Paula, un libro de recuerdos dedicado a su hija.

Antonio Skármeta

Antonio Skarmeta personajes

Estudió Filosofía y Letras en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde se graduó en 1964. Durante esos años era conocido en su país por sus trabajos como actor y director del grupo de teatro estudiantil CADIP. Amplió sus estudios en Estados Unidos y fue profesor en la Universidad de Chile desde 1967 hasta 1973, año en el que, tras la caída de Salvador Allende, se trasladó primero a Buenos Aires y después, en 1975, a Berlín. Desde entonces se dedica a la literatura, el periodismo, el cine y a impartir clases como profesor invitado en diversas universidades estadounidenses y europeas. Su actividad docente abarcó la enseñanza de filosofía contemporánea, dramaturgia y literatura. Su primer libro fue una colección de cuentos, El entusiasmo (1967), al que siguieron Desnudo en el tejado (1969, Premio Casa de las Américas), El ciclista del San Cristóbal (1973) y Novios y solitarios (1975). A partir de esta época se dedicó con gran entusiasmo al cine, como actor, guionista y director. Su novela corta Ardiente paciencia (1985), que previamente había conocido una versión teatral (1984) y antes un guión para la radio (1983), se llevó al cine en 1995 con el título El cartero y Pablo Neruda, película dirigida por Michael Radford e interpretada por Massimo Troisi y Philippe Noiret. Fue esta película la que supuso el reconocimiento y la recuperación de Antonio Skármeta como escritor. Su literatura se caracteriza por la amenidad, la fluidez verbal y un agudo sentido del humor. Otros títulos importantes de novela son Soñé que la nieve ardía (1975); La insurrección (1982); No pasó nada (1982), patética y poética historia sobre el exilio chileno en Berlín, visto y narrado por un adolescente reflexivo e inocente; Match-Ball (1989); La velocidad del amor (1997), en la que con su humor habitual analiza el mito de Lolita, de la obra homónima de Nabokov; la novela histórica La boda del poeta (1999, Premio Médicis 2001 a la mejor novela extranjera); La chica del trombón (2001) y El baile de la victoria (2003). En 2002 recibió el Premio UNESCO de Literatura Infantil y Juvenil en pro de la Tolerancia por su obra La composición. Se ha dedicado a la elaboración de guiones para cine y radio, así como a la dirección de un programa literario en la Televisión Nacional de Chile. Su actividad como guionista de cine incluye las películas Reina la tranquilidad en el país y La insurrección, de Peter Lilienthal, y Desde lejos veo este país, de Christian Ziewer. Muchas de sus obras han sido traducidas a varios idiomas, llevadas al cine y, como en el caso de Ardiente paciencia, al teatro.

Roberto Bolaño

A los 15 años estaba viviendo en México, donde comenzó a trabajar como periodista y se hizo troskista. En el 73 regresó a su país y pudo presenciar el golpe militar. Se alistó en la resistencia y terminó preso. Unos amigos detectives de la adolescencia lo reconocieron y lograron que a los ocho días abandonase la cárcel. Se fue a El Salvador: conoció al poeta Roque Dalton y a sus asesinos. En el 77 se instaló en España, donde ejerció (también en Francia y otros países) una diversidad de oficios: lavaplatos, camarero, vigilante nocturno, basurero, descargador de barcos, vendimiador. Hasta que, en los 80, pudo sustentarse ganando concursos literarios. A fines de los años 90 la suerte empezó a estar de su lado: Los detectives salvajes (1999) obtuvo el premio Herralde y el Rómulo Gallegos, considerado el Nobel de Latinoamérica. Es autor de las novelas, La pista de hielo (1993), La literatura nazi en América (1996), Estrella distante (1996), Amuleto (1999), Monsieur Pain (1999), Nocturno de Chile (2000), Una novelita lumpen (2002) y 2666 (2004), ésta última póstuma; los libros de relatos Llamadas telefónicas (1997), Putas asesinas (2001) y El gaucho insufrible (2003) y los poemarios Los perros románticos (2000) y Tres (2000). También escribió Amberes (2002), que recoge varios textos del autor y Entre paréntesis (2004), un recopilatorio de artículos, conferencias y otros textos publicados en varios medios de comunicación. Murió el 14 de julio del 2003 a consecuencia de una insuficiencia hepática.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com