Esto es lo que pasa con tu cuerpo cuando escuchas a personas que se quejan todo el día

Por redaccionnyl el 23/11/2017

El estilo de vida moderno es tan exigente que en algún momento tenemos queja de lo que debemos afrontar. Aunque es una reacción natural que permite liberar la tensión en situaciones complejas o dolorosas. Algunas veces, sin que lo notemos, se convierte en un ladrón de nuestras energías. Lo que pasa con tu cuerpo cuando escuchas a personas que se quejan.

Si bien no está mal sentir empatía cuando nuestros allegados la están pasando mal. Escuchar a aquellos que se quejan de todo es más perjudicial de lo que imaginamos.

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Lo más preocupante es que su actitud llega a ser tan tóxica y manipuladora que nos hace pensar que somos insensibles.

Por esto es importante saber identificarlas. Conocer cuáles son los efectos de su negatividad en nuestra vida y qué hacer al respecto.

El perfil de la persona quejumbrosa

Viven renegando de la vida que llevan, siempre quieren hacerse las víctimas. Se quejan porque sí, nunca hacen nada para cambiar todo aquello que tanto les atormenta.

A pesar de que al principio nos parece normal. Con el paso del tiempo nos vamos dando cuenta de que, más que por una situación difícil. La queja surge de un hábito que ya hace parte del estilo de vida de esa persona.

Esta pasa a ser un acto consciente o inconsciente de manipulación. Con el cual el quejumbroso trata de generar culpa, compasión o solidaridad. Casi siempre para no asumir sus propias responsabilidades.

De pronto, sentimos que es nuestra obligación ayudarles a resolver sus problemas. Por lo menos, ser su paño de lágrimas en todo momento.

Las consecuencias de escuchar a la gente que se queja

Las actitudes de aquellos que se quejan son tan negativas que, de repente, empezamos a sentir más cargas.

Aunque tengamos la capacidad para aconsejar o ayudar a este tipo de personas. Estar expuestas a su forma de ser nos va quitando una parte importante de nuestras energías.

Y es que, pese a que nos cuesta trabajo notarlo. Nuestro cerebro sufre cambios debido a las emociones que se generan por la condición del otro.

Sentimientos como la frustración, la culpa y la tristeza modifican algunos procesos. Liberando hormonas en el cerebro, e incrementan la susceptibilidad de tener:

1.- Desbalances emocionales

2.- Dificultades para resolver problemas propios


3.- Disminución de la concentración

4.- Pensamientos negativos

¿Qué podemos hacer para enfrentar la actitud quejumbrosa?

En la vida no todo resulta como lo planeamos. Muchas veces, nos tenemos que enfrentar a retos que no queremos ni esperamos.

No obstante, de nada sirve encerrarnos en la frustración y la amargura. Dado que son actitudes que impiden seguir trascendiendo.

La energía que usamos al quejarnos es aquella que necesitamos para superar esas situaciones difíciles.

Por esta razón, además de evitar ser parte de la gente quejumbrosa. Es primordial entender que no estamos en la obligación de atender o escuchar a aquellos que sí lo son.

No podemos pretender solucionar la vida de otros cuando necesitamos esos esfuerzos para generar nuestros propios cambios.

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