Lindsey Pelas revoluciona el vestido de gala con sus proporciones

Por redaccionnyl el 10/04/2018

El uso del vestido de gala es tan antiguo como la costumbre de usar las mejores ropas en momentos especiales. De hecho ese fue su origen.

Pero hay que irse mucho más atrás. Eva, la primera mujer de la que se tienen noticias históricas, permaneció desnuda hasta que morder el fruto prohibido le permitió discernir y sentir pudor. Desde entonces se cubrió con pieles al igual que su semejante Adán.

Luego, en algún momento no consignado por la historia, una mujer pudo tener dos vestidos: uno para todos los días y otro para algún momento especial. Desde entonces, lo que nos hemos ganado con el sudor de nuestra frente nos ha permitido acumular atuendos.

Ahora tenemos ropa para ir al trabajo, para estar en casa, para dormir, para hacer ejercicios, para ir a la discoteca, a la iglesia… y también conservamos la costumbre de usar vestidos de gala.

Ese último ha evolucionado durante los últimos siglos de forma notoria. Desde el lino fino que usaban las antiguas griegas pasando por las estructuras exageradas de las cortesanas francesas, los cambios han sido muchos.

Pero ahora nos enfrentamos a otra revolución: la que pretende imponer Lindsey Pelas al menos en sí misma.

La polémica modelo de los enormes pechos ha sabido valerse del vestido de gala para impresionar al mundo con elegancia. No necesita otra cosa que un buen vestido de fiesta para generar alarma entre los asistentes y la inmediata propagación de sus atuendos en los medios de comunicación.

Por eso hemos resuelto hacer una compilación de sus mejores fotos en vestido. Ya basta de verla en ropa interior. Basta con los bikinis. Esta belleza merece ser mirada desde la elegancia. Lo que pasa es que se vuelve adictiva. Necesaria. Mejor mire las fotos y díganos si es o no una revolución de turgencias.

El vestido de gala, el arma pública de Lindsey Pelas

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