Lea el artículo completo que Playboy México dedicó a Nalgas y Libros

Por redaccionnyl el 09/06/2020

Playboy México dedicó cuatro páginas de su edición de septiembre a escudriñar los orígenes de Nalgas y Libros. Nuestro editor, Néstor González, fue el encargado de responder las preguntas que formularon desde versión mexicana de la revista para caballeros más importante del mundo. He aquí el resultado para quienes no pudieron leerla.

Dulces nalgas manchadas de tinta. Por Adán Medellín

Hace unos años me enteré de Nalgas y Libros por los rastros virtuales que dejaban amigos y conocidos en una imagen sexy o un artículo provenientes de esta página. La sorpresa creció cuando entré al Twitter del proyecto y descubrí un montón de caras conocidas del mundo cultural y literario mexicano como fieles seguidores del concepto, que lleva en su nombre las mieles de su éxito y sus pequeñas penitencias.

Si vale la comparación, toda nalga, como todo libro, tiene un inicio y Néstor Luis González, periodista venezolano y editor del proyecto, lo vislumbró un 15 de abril de 2011, mientras charlaba con su mujer. “Ana Canelón y yo conversábamos sobre cómo los medios de comunicación tenían que cambiar hacia la desmasificación para atender al público con mayor respeto, y acordamos que —con lo barato que era fracasar en Internet— intentaríamos crear una página que se preocupara por la inteligencia de sus lectores pero que a la vez tendiera un puente entre la academia y el entretenimiento”.

El nombre apareció sobre la mesa, tomaron lápiz y papel, y una hora después ya había un blog en Tumblr y una cuenta en Twitter que rezaba: “Soy Anita. Rastreo lo mejor en nalgas femeninas y literatura universal de la Internet”. Usaron el rosa para que las mujeres también se sintieran bienvenidas y dividieron responsabilidades: Ana llevaba las redes imprimiéndoles su personalidad y Néstor buscaba fotos y textos breves para el blog.

“Un año después, dejamos de ser el blog de Anita y creamos la primera versión de nuestra web, pero tuvimos que cerrarla en 2014 porque comenzamos a recibir demasiadas visitas y no sabíamos cómo salir a vender publicidad para pagar los costos de banda ancha”. Pero Néstor y Ana no se rindieron. Buscaron profesionales que creyeran en el proyecto y expertos en las respectivas áreas. Sumaron a Daniel Garrido como SEO junto con cuatro personas más y en septiembre de 2015 estaban de vuelta con una página mucho mejor.

Actualmente, el equipo de Nalgas y Libros se compone de siete personas: dos hombres y cinco mujeres. Casi no se ven, todos trabajan desde casa y a veces están en países distintos, pero se comunican por chat o WhatsApp todo el día. Además, 30 escritores y una docena de fotógrafos encienden la llama cada día, que no ha dejado de tener cambios, retos y adaptaciones.

“Hasta 2014 Ana fue la editora y yo el editor adjunto de la página”, recuerda Néstor. “En 2015 tuvimos que intercambiar roles y yo dudé porque el producto fue hecho con base en la personalidad de ella. Sin embargo funcionó porque trascender del blog y convertirse en un medio de comunicación era lo que habíamos escrito en 2011: estábamos hechos para innovar y ésa era la única forma de seguir avanzando”.

La tinta que rodea una nalga

La poeta Isabel Carlota Roby ideó el eslogan “la página-fetiche de los intelectuales latinoamericanos”, que resume para Néstor el ideal de Nalgas y Libros: un espacio de entretenimiento para los intelectuales del continente. “Buscamos belleza y calidad, contenidos que generen verdaderos impactos en las personas. Nuestras publicaciones deben ser provocadoras. Una sesión de fotos debe abolir la realidad, un cuento debe despertar la imaginación, un artículo periodístico debe lanzar la verdad como tierra en la cara”.

Así, tratan a los lectores como personas inteligentes, críticas y sin complejos. “Hemos entendido con el tiempo que los lectores de Nalgas y Libros odian tanto las palabras mal escritas como un dibujo de censura sobre un pezón. Nuestro público es inteligente, desinhibido sexualmente: al pan lo llama pan y al vino lo llama vino, detesta los anglicismos y prefiere encontrarse con palabras como tetas o senos en lugar de bubis o lolas”.

Esto ha generado una interesante interacción con novelistas, intelectuales y artistas contemporáneos en sus distintas plataformas, que han escrito para ellos, les han concedido entrevistas o les permiten publicar trabajos puntuales. Como apunta Néstor, “la bandeja de entrada de nuestro correo muestra conversaciones con escritores de todo el mundo, actrices porno, estrellas de futbol, cantantes, periodistas famosos, diseñadores, gente muy interesada en nuestra forma radical de propagar literatura y cultura”. Entre los seguidores de Nalgas y Libros hay desde algún jugador del Real Madrid hasta ganadores del Óscar.

No obstante sus más de 50 mil seguidores en Twitter y su presencia en países como México, Chile, Venezuela o Argentina; Nalgas y Libros aún se sabe un medio pequeño que trabaja según sus posibilidades y debe esforzarse mientras los demás duermen. El equipo intenta identificar los motivos cuando bajan las visitas y corregirlos de inmediato. “Hay millones de contenidos seduciendo a los usuarios de Internet ahora mismo, el reto es dificilísimo”, reconoce Néstor. “El mayor desafío ha sido penetrar en las diversas idiosincrasias de la lengua española. Hace tiempo creímos que un lenguaje neutro nos ayudaría a calar con el mismo éxito en España, México y Venezuela, pero nos dimos cuenta de que era necesario escribir contenidos independientes para cada uno de esos países. Ahora estamos trabajando en la regionalización de los contenidos para que más adelante podamos hacer lo mismo con la publicidad. Lo bueno es que tenemos colaboradores en casi todos los países hispanohablantes, y eso facilita una barbaridad el trabajo”.

Aunque Néstor reconoce que los fuertes de la página son las fotos de modelos semidesnudas y los temas relativos a la literatura, también tienen muchas lecturas de artículos sobre áreas específicas como el cómic, la ilustración profesional o la moda; nichos que suelen ser desatendidos por los medios de comunicación para el “gran público”. Por otro lado, los contenidos que más han levantado polémica son los relativos a la política. “Parece que cuando hablamos del tema nos toman en serio porque lo hacemos con sinceridad y desde la visión de los más vulnerables. En México tuvo muchísima repercusión una noticia sobre los 10 políticos más corruptos de la historia y en Venezuela una sobre las decisiones de Hugo Chávez que enviaron al país directo a la ruina”.

Pese a la satisfacción de armar un proyecto que una el erotismo y las letras, también han recibido muchísimas críticas, empezando por la franqueza de su nombre. “A la gente le cuesta entender que belleza e inteligencia puedan estar juntas, por eso Nalgas y Libros siempre fue un escándalo para la razón”, explica Néstor. “Profesoras universitarias de arte o literatura nos escribían desde todas partes para decirnos que éramos una aberración y una falta de respeto, pero con el tiempo algunas de ellas incluso nos enviaban textos propios para que consideráramos publicarlos”.

Uno de los fenómenos más interesantes se da con las lectoras, cuyo número es casi tan grande como los lectores. “Algunas mujeres nos siguen odiando y nos escriben insultos bastante originales, pero basta con un rt para que otras damas nos defiendan y se armen interesantes discusiones en línea sobre nuestro contenido”. Pero el equipo agradece las críticas como un norte para saber qué hace bien o mal y trabajar para afrontar con madurez los distintos puntos de vista.

La gracia del derrière

Varias veces, las propias modelos son las que buscan a Nalgas y Libros, les escriben por las redes o abordan al equipo en fiestas; aunque por lo regular son ellos o sus fotógrafos los que propician el contacto. Como en todo trabajo en contacto directo con la sensualidad femenina, Néstor atesora anécdotas diver- tidas o memorables. Recuerda especialmente las compras de última hora para las sesiones de foto al lado de modelos despampanantes: “Me ocurre que me encuentro en el mismo lugar a la familia de mi esposa, y aunque yo no esté haciendo nada malo inevitablemente me pongo nervioso y la voz se me corta al tratar de explicar que ando con un mujer que está increíblemente buena, pero que en serio no me interesa acostarme con ella porque sólo estoy trabajando”.

Tampoco las familias del staff son indiferentes al trabajo de Nalgas y Libros. Muchos de ellos leen la página o están pendientes, aunque los más conservadores se mantienen distantes, “pero a veces, gracias a personalidades influyentes que nos nombran, se acerca un familiar a comentarnos eso aunque sin terminar de decirnos si le parece bien lo que hacemos”. Los amigos tampoco son la excepción. En las reuniones, Néstor se presenta como periodista, pero alguien siempre lo interrumpe para decir que dirige Nalgas y Libros y entonces la conversación toma esa curva deliciosa. “A veces recibo buenas ideas. Es divertido”, acota. Ya en casa, con su pareja Ana Canelón, intentan hablar de otra cosa al terminar la jornada laboral, aunque ésta casi nunca acabe.

A punto de concluir, le pregunto a Néstor si Nalgas y Libros es la prueba de que las mujeres sensuales pueden hacer leer a cualquiera. “Cualquier canal es válido para hacer que la gente lea. Sólo falta la motivación. Nosotros queremos eliminar la falsa idea de que la cultura es aburrida, queremos que las letras salgan de la academia y lleguen a personas que necesitan superar la violencia, la ignorancia o el olvido. Tal vez haya un método diferente y más efectivo para incentivar la lectura, pero a nosotros nos emociona cuando recibimos correos de personas que nos agra- decen porque gracias a Nalgas y Libros han descubierto que les encanta leer”.

Y es que para Néstor y su equipo, el mayor descubrimiento haciendo Nalgas y Libros ha sido confirmar que el público quiere ser tratado con dignidad. “La gente quiere información de altura y calidad, ser tratada con elegancia y complicidad, con sarcasmo e inteligencia. Hemos notado que nadie quiere ser encasillado en un grupo político, religioso o social. Esta era de la información parece ser una nueva etapa para reivindicar el carácter indestructible de la individualidad”.

El mayor deleite para Nalgas y Libros, aunque nadie lo adivinaría, no ha sido un cuerpo o una fotografía, sino propagar cultura, acudir desde adentro a todos los cambios que Internet está causando en la civilización moderna. Y con el anhelo de crecer más, lograr la estructura necesaria para regionalizar sus contenidos y publicidad programática de empresas en cada país al que llegan, el equipo sigue buscando una nalga redonda, sonriente, perfecta, para hacernos leer.

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