Las sangrientas historias de los primeros traductores de la Biblia

Por María Beatriz D'Andrea el 31/05/2019

Conocida como una de las ocupaciones más peligrosas a lo largo de la historia, realizar traducciones de la Biblia ha sido un oficio para valientes.

Esta actividad es una de las que más atrae consecuencias negativas en el mundo religioso. Desde épocas pasadas quién tuviese el valor de realizar alguna traducción del latín a otro idioma debía prepararse para el destino que le tocaba.

Pues el traductor estaba realizando una acción que para la Iglesia no era aceptable y por lo tanto merecía una condena.

El destino final era la muerte segura, pero, para llegar a esta última, el traductor era sometido a otras condenas y torturas hasta fallecer.

La historia así lo muestra y nosotros te lo contamos. Conoce a los traductores más importantes que arriesgaron su vida en tiempos antiguos por querer traducir este texto sagrado.

La meta principal de estos primeros traductores religiosos era poder compartir el conocimiento de la palabra en todo el mundo.

El obstáculo era que la Iglesia veía esta vocación y actividad como un crimen.

1. John Wycliffe (1330 – 1384)

Fue un conocido Teólogo y un pensador inglés importante del sigo XIV. Afamado por la indignación que sentía por la Iglesia y su corrupción en dicha época, describió al Papa como «el anticristo, el orgulloso sacerdote mundano de Roma y el más maldito de los esquiladores«.

Además fue conocido por su creencia de ofrecer la Biblia al alcance de todos. Su argumento principal siempre fue que la Iglesia debía preocuparse más por los pobres y no por las riquezas y el poder.

Su mejor arma para combatir tanta corrupción era alfabetizar a los más necesitados ofreciéndoles la primera traducción completa de la Biblia en inglés.

El proceso de traducción fue durante 13 años a partir del año 1382 con ayuda de sus asistentes. Para cuando pudo estar listo el texto, este traductor ya había fallecido.

El resultado de sus acciones fueron, que además de ser acusado como herejía en vida, sus restos fueron quemados para que su lugar de descanso no fuera venerado. Dicha acción fue tomada para el año 1427.

2. Jan Hus (1369 – 1415)

Fue un sacerdote checo, reformador de la Iglesia y seguidor fiel de los ideales religiosos de John Wycliffe.

Para este traductor era imperativo la alfabetización y poder ofrecer la Biblia en el idioma checo. Para el año 1416 era un hecho gracias a él y a su grupo de eruditos.

Lo que obtuvo a cambio como consecuencia de su acción por parte de la Iglesia fue un juicio donde asistió la alta sociedad religiosa de Europa siendo condenado a una brutal ejecución en la hoguera como un hereje.

3. William Tyndale (1494 – 1536)

Conocido por ser un sacerdote y uno de los traductores más importantes de la Biblia en el idioma inglés.

Su primera edición estaba completamente prohibida y quienes querían un ejemplar debían acceder al mercado negro y pagar mucho dinero.

A raíz de que la impresión en papel estaba convirtiéndose en algo común este traductor decidió realizar otra edición. Esta sería actualizada y más accesible ya que aún habían personas que no podían tener un ejemplar.

Después de años de evitar personal romano e ingleses que eran espías y agentes logró su objetivo inundando a Inglaterra con su Biblia.

El resultado por sus traducciones era de esperarse ya que era un hombre buscado y marcado como objetivo principal de la Iglesia. Junto a él fueron condenados a muerte varias personas relacionadas con su traducción.

Tyndale fue traicionado por un joven aristócrata llamado Henry Phillips en el año 1535. Con la frase «Dios ábrele los ojos al Rey de Inglaterra» se despidió de este mundo antes de ser consumido por el fuego.

El sacerdote Thomas Hitton y el abogado Thomas Bilney también fueron arrojados a la hoguera vivos. El monje Richard Bayfield fue torturado hasta la muerte y amarrado a una estaca.

Un grupo de estudiantes de Oxford también recibió la condena de muerte siendo encerrados hasta pudrirse en un calabozo.

Todos condenados por apoyar la traducción de la Biblia de Tyndale.

4. Jacob Van Liesveldt (1490 – 1545)

Desde Holanda en Amberes, Jacob Van Liesveldt decidió producir traducciones de la Biblia en el idioma holandés.

Sus ediciones fueron ilustradas con grabados en madera realizando para una de las ediciones una representación de Satanás bastante particular.

Esta era la imagen de un monje católico con un rosario y pies de cabra. Un acto considerado tanto religioso como político que fue demasiado lejos.

Su resultado después de ser detenido y arrestado fue la condena a muerte por herejía.

5. Los casos más recientes de traductores bíblicos

Ahora el motivo de la consecuencia no es la acción de realizar la traducción como tal de la Biblia, sino que solo por ser una actividad de los misioneros cristianos algunos lo toman como un delito.

Para 1993 en Nueva Guinea fue asesinado Edmun Fabian por un ciudadano del lugar que lo ayudaba a traducir la Biblia.

En el año 2016 en el Medio Oriente fueron asesinados cuatro traductores estadounidenses. Su actividad era trabajar para una organización evangélica.

De esta manera se puede apreciar que la historia religiosa de la humanidad nos muestra dos facetas de la misma actividad. Existen quienes la perciben como una obra y una bendición divina así como también estan los que ven esta vocación como un delito y un crimen digno de condena.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com