Las proezas del tenis por las que nadie recuerda a Anna Kúrnikova (+fotos)

Por redaccionnyl el 20/09/2017

Ya tiene 36 años y el mundo sigue recordando a Anna Kúrnikova no por sus habilidades en el tenis sino por su belleza. Cuando era una jugadora activa ya sonaba más por su relación (aún vigente) con Enrique Iglesias y por la moda que por su desempeño en las canchas, y eso se entiende perfectamente.

Se preparó desde los 9 años de edad en la academia de tenis de Nick Bollettieri, en Florida; y en 1996 compitió en su primer circuito de torneos, el Abierto de EEUU.

A finales de 1995 ya estaba entre las mejores en el ranking mundial de categoría juvenil. Se convirtió en profesional en 1996, y compitió en su primer Grand Slam, en el Abierto de Estados Unidos de ese mismo año. Anna progresó extraordinariamente bien, derrotando bastantes jugadoras antes de caer finalmente contra la eventual campeona Steffi Graf en 4ª ronda.

En 1997, confirmó su posición entre las mejores jugadoras del mundo, con el añadido de llegar hasta la ronda de semifinales en su primer torneo de Wimbledon como jugadora profesional. Ese año experimentó una gran subida en los rankings, aumentando notablemente su prestigio al llegar a la final del prestigioso torneo Lipton, derrotando consecutivamente a cuatro de las 10 mejores jugadoras del momento durante el torneo. Ella también mantuvo un maravilloso récord de no haber perdido con ninguna jugadora situada a partir del puesto 15 (o con menor ranking que el suyo) desde el comienzo de 1997.

Anna mirándolas por la televisión.

Tras su retiro de las canchas en 2007 siguió en la palestra, ya no por sus dotes para el deporte sino por su grandiosa anatomía que le permitió destacarse también como modelo.

Gracias a su permanente régimen de entrenamiento Anna desarrollo una figura de infarto y se volvió toda una celebridad y aquí está el tributo que hace rato teníamos que hacerle.

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