La revelación del creador del Like en Facebook sobre por qué no usa la app

Por redaccionnyl el 23/10/2017

Justin Rosenstein y otros empleados de Facebook crearon hace diez años el like, un método para que las personas envíen pequeñas dosis de positividad a los contenidos de otros en esa red social. Aunque ahora todas las redes tienen esa opción, el programador de 34 años que ahora es emprendedor prefiere no tener la app de Facebook en su teléfono.

Le preocupan los efectos psicológicos de tocar, deslizar o presionar en el teléfono miles de veces al día. Se eliminó Snapchat (aplicación que compara con la heroína) y se impuso límites en su uso de Facebook. Para ponérselo más difícil a las distracciones y la adicción, directamente le pidió a su asistente que le instalase un control parental en el iPhone que le impidiera bajarse aplicaciones. Se acabó lo de mirar las notificaciones cada cinco minutos.

Rosenstein describe el like como “radiantes pitidos de pseudo-placer” que pueden ser tan seductores como superficiales. Después de su creación en 2007, la interacción en Facebook se catapultó, y se empezaron a usar formas similares de aprobación en Twitter, Instagram, e infinitas otras plataformas. Mientras, Facebook iba cosechando valiosos datos sobre lo que las marcas nos pueden vender y lo que no. Ya conoces los algoritmos de Facebook, que se adaptan a tus ‘preferencias’ (o lo que hayas ‘clickado’ y ellos adopten como tal). Pero la red social no solo te presenta productos que quieres comprar, también identifica momentos en los que te sientes más inseguro para facilitar que te lleguen más Likes y engancharte todavía más, según un informe filtrado este año.

Eso significa que tienen todas las armas necesarias para explotar vulnerabilidades y manipular mentes. De hecho, en un post reciente (irónicamente publicado en su Facebook, entendemos que desde un ordenador), Rosenstein comenta que no pudo prever los efectos negativos del like. No tiene nada en contra de los trabajadores de Facebook, y se siente agradecido de haber podido trabajar en la empresa. Pero afirma que una vez descubiertos los daños colaterales de nuestros inventos, hay que actuar en consecuencia para repensar el diseño de las redes sociales. Y no es el único extrabajador de Facebook que piensa así.

Herejes de Silicon Valley

Leah Pearlman era compañera de Justin, también participó en la creación del like y también se ha hartado de su efecto cíclico y adictivo. Se ha instalado un plug-in para no ver su muro de Facebook, y ha contratado a un gestor de redes sociales para que monitorice su página por ella.

Por otro lado, Loren Brichter, inventor del mecanismo ‘desliza para refrescar’ que empezó a utilizar Twitter, cuenta que aunque no se diseñó con fines adictivos, el resultado ha sido justamente ese. “Me arrepiento de cada segundo que no le dedico a mis hijos por estar enganchado al móvil”, le ha contado a The Guardian. Compañías como Facebook y Google dicen que solo les dan a los usuarios lo que ellos piden, “pero lo mismo podríamos decir de las tabacaleras o los traficantes de drogas”, ha dicho un antiguo inversor de estos gigantes de internet.

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