La profecía de Jorge Luis Borges sobre la imaginación humana

Borges sabía que el cuerpo era una doliente máquina para la mente infinita. Sabía que todo lo que busca trascendencia es olvidado y que el tiempo es capaz de consumir todo aliento. He aquí su vaticinio sobre lo que alguien alguna vez soñará.

Borges sabía que el cuerpo era una doliente máquina para la mente infinita. Sabía que todo lo que busca trascendencia es olvidado y que el tiempo es capaz de consumir todo aliento. He aquí su vaticinio sobre lo que alguien alguna vez soñará.