La mujer de dos metros y medio que se hizo famosa por otra cosa

Por redaccionnyl el 18/09/2017

Canadá no es un país especialmente famoso por albergar grandes acontecimientos, pero en 1846 la paz de su costa atlántica fue sorprendida por lo que al principio parecía el simple nacimiento de una niña.

La comunidad de Tatamagouche se sorprendió sobremanera cuando una inmigrante escocesa dio a luz a una pequeña que pesaba al momento del parto 8 kilos. Algo seguramente en su glándula pituitaria le hacía crecer desmedidamente. Por eso a los 4 años medía 1,30 m, a los 6 ya era más alta que su madre y a los 10 medía 1,80 m.

Esta niña se llamaba Ann Haining Swan, y cuando llegó a la edad adulta midió 2,40 metros de altura. El de Anna era un problema de gigantismo especial, que sin embargo no afectó a su vida normal, pues estudió, tuvo algún que otro lío amoroso, y finalmente pudo casarse con un hombre con su misma condición, Martin van Buren Bates. En torno a la pareja hay toda una cultura en Tatmagouche: literatura, leyendas y fiestas que hoy en día son tradición.

Anna no batió ningún récord por su altura porque la alemana Marianne Wedle era más alta aún. Sin embargo, sí lo hizo con otra cosa: su vagina.

En 1879 dio a luz un niño que no pudo sobrevivir mucho después, pero que pesaba 11,80 kilos y tenía la cabeza con una circunferencia de 48 centímetros, por lo que se dijo a partir de ese momento que Anna tenía la vagina más grande de la historia.

Pero esa consideración es ofensiva si se entiende que todo lo de Anna debía ser medido en otra escala. Más interesante es revisar los siguientes datos sobre su vida.

1. Pese a su problema Anna no tuvo uno, sino varios amantes de tamaños similares al suyo.

2. Pronto se vio abocada al mundo del espectáculo, en el que amasaba una fortuna de alrededor de 1000 dólares mensuales de aquella época. Su primer número lo realizaba en compañía de Tom Thumb, un hombre de 64 cms de altura.

3. En 1865, durante un espectáculo en un museo en que se exhibía a Anna, tuvo lugar un incendio. Los bomberos tuvieron que evacuar a la gigante derribando un muro y haciéndola descender a través de una polea tirada por 18 hombres.

4. Anna y su marido aún ostentan el título de matrimonio más alto de la historia.

5. En la década de 1870, viajó a Europa, donde fue recibida por la reina Victoria de Inglaterra. Tan célebre y recta monarca parece ser que se divertía paseando y correteando entre las piernas de Anna una y otra vez.

6. El príncipe heredero de Inglaterra, Eduardo, al parecer dedicaba numerosos regalos y halagos a Anna con la intención de ganarse su “cariño”.

7. Los dos bebés a los que alumbró Anna, pero que desgraciadamente no llegaron a sobrevivir, han sido atribuidos a otro hombre distinto de su marido, ya que este sufría hipogonadismo.

8. Anna murió el 5 de agosto de 1888 de un infarto. Cuando su marido telegrafió las medidas de la difunta para encargar el ataúd, los empleados de la funeraria creyeron que se trataba de un error. Tiempo más tarde llegó un ataúd de medida estándar y el marido hubo de telegrafiar de nuevo a la funeraria. Esto provocó que Anna fuera enterrada casi 10 días más tarde.

9. A Anna se dedican hoy en día tres museos.

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