La miserable vida de la millonaria Bruja de Wall Street

En Wall Street observaban asombrados cómo esa mujercita sucia, andrajosa, de mal aspecto y con mal olor, obtenía tanto dinero a través de sus inversiones en el mercado bursátil. Hasta entonces ninguna mujer había hecho algo parecido. Las hipotecas, el préstamo de dinero a los bancos y a los negocios en quiebra la hicieron amasar millones de dólares.

En Wall Street observaban asombrados cómo esa mujercita sucia, andrajosa, de mal aspecto y con mal olor, obtenía tanto dinero a través de sus inversiones en el mercado bursátil. Hasta entonces ninguna mujer había hecho algo parecido. Las hipotecas, el préstamo de dinero a los bancos y a los negocios en quiebra la hicieron amasar millones de dólares.