La experiencia de un hotel vacío a través de Uma fastidiada

Por redaccionnyl el 07/06/2018

Uma está fastidiada. Aburrida. Ella está acostumbrada a circunstancias ajenas al recato y aquí la pusimos a pasear por un hotel vacío en ropa decente.

Lo que ella no valora es que conseguir un hotel vacío cuesta. No es fácil. Casi todos están abarrotados de gente y más en ciertas temporadas del año. Su cara lo dice todo. Quiere irse. Ni siquiera la dejamos sacar el celular. Usted vino hasta acá a tomarse fotos caminando por el hotel.

Pase por aquí para que conozca la recepción, el lobby, los espacios recreativos, etc… No se distraiga. Vea hacia la cámara. Estar en un hotel es tan divertido que hasta en los que no hay clientes ni personal se la puede uno pasar bien. Sobre todo si se va con Uma, que solo quiere que comience la acción.

La trajimos engañada. Le dijimos que íbamos a rodar una de esas películas que ella hace y que su coprotagonista sería nuestro editor. Ella aceptó candorosa y casi enamorada. Pero la verdad es que se quedó esperando. Nuestro jefe sí llegó, pero solo con la promesa de invitarle un café algún día.

Ante esa noticia, la joven modelo y actriz se desató. Comenzó a tongonearse con tanto carisma por los espacios del hotel que no pudimos compartir sino unas pocas fotos. Comenzó a sacarse las prendas y ahora sí estábamos nerviosos porque la cosa no pintaba bien en términos de decencia.

Turismo en otro hotel vacío

Turismo en otro hotel vacío, pero la próxima vez en la Riviera Maya y con acción de la que le gusta a ella fue la promesa que tuvimos que hacerle para calmarla. Con todo y eso, se subió al escritorio de la recepción e hizo lo que se ve en la última foto.

Hay personas que aman el turismo mucho. Mucho. Esas personas son exigentes con su paradero incluso cuando se les paga por permanecer en un sitio. Para alguien con la trayectoria de esta chica, eso de trabajo es trabajo, es solo dependiendo de la circunstancia.

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