La ciencia descubre que no tenemos cinco sentidos, sino nueve

Por redaccionnyl el 21/07/2019

Desde que Aristóteles propuso que los seres humanos teníamos cinco sentidos alrededor del año 300 antes de Cristo, esa información se ha propagado por todo el mundo.

De hecho, mucha gente da por sentado que los sentidos son vista, oído, olfato, tacto y gusto. A esos se le ha añadido de forma paracientífica la borrosa existencia de un sexto sentido.

Sin embargo, hoy sabemos de forma comprobable que, aparte de los cinco tradicionales, tenemos al menos los sentidos del equilibro, la sensación de dolor, la conciencia de ubicación de las partes del cuerpo y la sensación de calor o frío.

De hecho, en la Escuela de Medicina de Harvard ya trabajan sobre la base de nueve sentidos.

Los otros cuatro sentidos

A continuación una explicación más o menos detallada de los otros cuatro sentidos con los que cuentan los seres humanos.

Sentido del equilibrio

El sistema vestibular nos informa sobre el balance y la aceleración de nuestro cuerpo, permitiéndonos sentir el movimiento y la dirección en la que nos orientamos, así como mantener el equilibrio. Este sistema se encuentra en el oído interno, y es responsable por dos percepciones: la aceleración angular y la aceleración linear, que a su vez también nos permite percibir la gravedad.

Sentido de la ubicación de las partes del cuerpo

También conocida como propiocepción, o sentido cinestésico, informa al organismo sobre la posición relativa de las partes del cuerpo, proporcionando a la corteza parietal del cerebro la información que necesita para conocer la dirección y el rango de sus movimientos y poder así reaccionar con rapidez ante los estímulos. Este sentido es el que ponen a prueba los neurólogos cuando nos dicen que cerremos los ojos y nos toquemos la nariz con la punta del dedo: si funciona correctamente, nunca deberíamos dejar de saber dónde se encuentra nuestra mano, aún cuando no la estemos viendo. Este sentido también es partícipe en el control del equilibrio y la coordinación.

Sentido de la sensación del calor y el frío

Nuestra capacidad de percibir el calor y el frío tanto a través de la piel como de nuestros órganos internos se denomina termocepción. Los detalles específicos con respecto a cómo funcionan los receptores de temperatura aún están siendo investigados, pero se sabe que en los animales, los termorreceptores les permiten conocer la dirección del viento y encontrar fácilmente a sus presas.

Sensación de dolor

También se le conoce como nocicepción. Nos permite percibir el dolor fisiológico. Hay tres tipos de receptores del dolor: en la piel, en las articulaciones y huesos, y en los órganos del cuerpo. A pesar de que anteriormente se consideró que el dolor era una experiencia subjetiva, ahora se sabe que es un fenómeno que involucra todos los sentidos de manera simultánea, y que se registra en el córtex del cíngulo anterior, en el cerebro. El dolor tiene una función en extremo clara: hacer que prestemos atención al peligro y que lo evitemos.

En consecuencia, ya no es correcto especular sobre el sexto sentido. En dado caso nos toca pensar en el décimo.

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