La asombrosa verdad sobre la prostitución en Japón

Por redaccionnyl el 09/10/2017

Aunque la prostitución en Japón está oficialmente prohibida, existen en todo el archipiélago espacios conocidos como “zonas de tolerancia” en los que no solo es legal sino muy practicada.

Durante siglos, la prostitución fue de alguna manera discreta aceptada en Japón. Por eso hay lugares donde la tradición es más fuerte que una ley que solo tiene en vigencia unos 50 años.

Uno de los lugares donde más se da la prostitución es la ciudad de Osaka, la tercera más grande del país. En los prostíbulos, abiertamente una chica posa de forma permanente en un escenario bien diseñado para la provocación mientras una mujer mayor hace las veces de proxeneta junto a ella.

A diferencia de las Países Bajos, en japón las prostitutas no se ponen detrás de un cristal para que los clientes puedan hablar con ellas. De hecho, la conversación es una de las principales forma de autopromoción que ellas tienen.

Japón es uno de los países más caros del mundo. Eso aplica también a la prostitución. Los precios en la ciudad de Osaka son los siguientes.

15 min – 110 dólares americanos al cambio.
20 min – 160 dólares americanos al cambio.
30 min – 210 dólares americanos al cambio.
60 min – 410 dólares americanos al cambio.

Esos precios son invariables y quienes traten de regatear serán muy mal vistos. Una vez en la intimidad, la prostituta ofrecerá una emoción extra a cambio de más dinero. De hecho, los clientes dicen que el sexo de calidad solo es logrado a partir de los 600 dólares americanos.

A continuación, un montón de fotos para ilustrar al menos la parte visible de la prostitución en Osaka.

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