Esta ciudad es de mentira. Por Mario Benedetti

Por redaccionnyl el 01/06/2018

Cuando decimos por ahí que Mario Benedetti tiene la misma calidad literaria que Ricardo Arjona no lo hacemos para hundir al uruguayo sino para que la gente deje de hablar paja.

Hasta los peores poetas tienen frases o versos bien logrados. De Mario Benedetti entendemos, por ejemplo, que gusta a las mayorías porque carece de profundidad. Pero también entendemos que la magia de su oficio radicaba precisamente en eso: en poder llegar a todos.

A continuación hemos dispuesto una hermosa reflexión en forma de poema del autor de la novela «Gracias por el fuego».

Esta ciudad es de mentira

No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las palmeras se doblen
a acariciar la crin de los caballos
y los ojos de las putas sean tiernos
como los de una Venus de Lucas Cranach
no puede ser que el viento levante las polleras
y que todas las piernas sean lindas
y que los consejales vayan en bicicleta
del otoño al verano y viceversa.
No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que nadie sienta rubor de mi pereza
y los suspiros me entusiasmen tanto como los hurras
y pueda escupir con inocencia y alegría
no ya en el retrato sino en un señor
no puede ser que cada azotea con antenas
encuentre al fin su rayo justiciero y puntual
y los suicidas miren el abismo y se arrojen
como desde un recuerdo a una piscina.

No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que las brujas sonrían a quemarropa
y que mi insomnio cruja como un hueso
y el subjefe y el jefe de policía lloren
como un sauce y un cocodrilo respectivamente
no puede ser que yo esté corrigiendo las pruebas
de mi propio elogiosísimo obituario
y la ambulancia avance sin hacerse notar
y las campanas suenen sólo como campanas.

No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
O es de verdad
y entonces
está bien
que me encierren.

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