Escribir de pie

Por Valentina Rausseo el 07/08/2019

Para nadie es un secreto que permanecer mucho tiempo sentado frente a una computadora y con la espalda encorvada, es una de las peores posturas a la que el ser humano puede someter su cuerpo.

Y cada día existe más información acerca de cómo este método deteriora nuestra salud. Y sí, puede que muchas veces nos sintamos obligados debido a nuestro trabajo, por ejemplo; pero con el tiempo, es un hecho que nos va a pasar factura. Y posiblemente muy alta.

Esa es la razón principal por la que en la actualidad, los escritorios diseñados para trabajar de pie están teniendo gran demanda.

Aparte, no es una tarea muy complicada adaptar un escritorio de este tipo a nuestros espacios de trabajo, o bien, instalarlos en nuestra misma casa.

Pero yéndonos hacia aguas más profundas, queremos que sepas que, muchos escritores que tiene un gran peso en la historia de la literatura, practicaron durante un buen tiempo el hábito de “escribir de pie”.

Uno de ellos, fue el ilustre danés Soren Kierkegaard, reconocido en el mundo de las letras por su prosa brillante y por ser uno de los grandes filósofos de la historia.

Kierkegaard tenía varios escritorios de este modelo en su casa, en diferentes habitaciones, y como era un apasionado, cuentan que podía pasar noches enteras escribiendo.

He ahí la importancia de acostumbrar al cuerpo con el fin de no sentir cansancio posteriormente.

Otros duros de la escritura que solían realizar esta práctica, eran Charles Dickens, Winston Churchill, Vladimir Nabokov, Virginia Woolf, Ernest Hemingway y muchos más.

Según información proveniente de una entrevista hecha en el año 1954, Hemingway prefería escribir parado; sin embargo, dicen que también acostumbraba a hacerlo sentado en un café.

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