Los errores ortográficos de Gabriel García Márquez

Por redaccionnyl el 31/12/2017

Errores ortográficos garcía márquez
Errores ortográficos garcía márquez

“Yo le ovedesco más a la inspirasión que a la gramática”. Eso le escribió Gabriel García Márquez a su agente literaria, Carmen Balcells, quien confesó que el Nobel de Literatura solía cometer errores ortográficos en los manuscritos de sus obras.

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Eso los sabemos porque desde hace unas semanas está disponible de forma gratuita en Internet el archivo de García Márquez. Se trata de 27.500 páginas que recorren cinco décadas y que están en poder del Harry Ranson Center de Austin, Texas.

Allí hay información de sus obsesiones creativas, éxitos y círculo de amigos. Además hay evidencias de cómo era como padre, como protagonista político y como artista abrumado por la fama.

El libro de Credit Cristóbal Schmal, “Ascent to Glory: How One Hundred Years of Solitude Became a Global Classic”, ayudará a desmontar varios mitos entorno a García Márquez, algunos cuidadosamente alimentados por él mismo.

Un mito con errores ortográficos

Gabriel García Márquez es considerado un genio solitario tocado por la inspiración. Se dice que se le ocurrió la historia de “Cien años de soledad” mientras conducía un auto entre Ciudad de México y Acapulco. También se dice que inmediato se puso a escribir durante 18 meses hasta terminarla, y que su esposa se endeudó tratando de alimentar a la familia.

Pero el archivo muestra que García Márquez consiguió un crédito para dedicarse a la novela, y que realmente la escribió en 12 meses con interrupciones.

Más allá de los errores ortográficos que ahora se le achacan, y de los compromisos con el mundo exterior, García Márquez tuvo otro secreto. Se trata de la edición. Era un obsesivo corrector de su propia escritura.

Las razones del éxito de “Cien años de soledad”

Otra cosa que poca gente sabe es que para escribir Cien Años de Soledad tuvo asistentes. Por ejemplo, uno de sus amigos lo ayudó a investigar las técnicas de Alquimia que emplearía José Arcadio Buendía. Otros se dieron a la tarea de buscarle las propiedades curativas de las plantas de Úrsula. Mientras tanto, alguno hizo una investigación sobre las guerras en Colombia y América Latina.

El archivo muestra que el manuscrito de “Cien años de soledad” fue muy comentado, revisado y mejorado antes de publicarlo. Cada día, en casa de García Márquez, él, su esposa, el poeta Álvaro Mutis, la esposa de este y el matrimonio de la actriz María Luisa Elío y el cineasta Jomi García Ascot (pareja a la que dedica la novela) se reunían a corregir y a analizar.

El escritor les leía en voz alta alta. Todos le daban ideas sobre cómo podía avanzar la historia de los Buendía.

Además, los sábados discutía las páginas escritas con el crítico literario Emmanuel Carballo, quien le aconsejaba sobre la trama y los personajes. Además le envió las ochenta primeras páginas a Carlos Fuentes a París. El mexicano se atrevió a publicar una reseña elogiando “Cien años de soledad”. Lo curioso es que faltaban tres meses para la publicaran.

El resultado fue una de las novelas más asombrosas de la lengua castellana. Cien años de soledad irrumpió en el mundo como una presencia eterna. El autor recibió su merecido reconocimiento. Pero esto demuestra que no todo sale de una mente iluminada. El trabajo constante da mejores frutos que el genio.

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