El lado heterosexual de Alejandro Magno: las mujeres de su vida

Por sensualidad el 05/02/2018

Alejandro Magno tuvo tantos hombres como mujeres en su vida. Los historiadores le han relacionado sentimentalmente a su mejor amigo, Hefestión, quien ocupó los más importantes cargos hasta su muerte. También se cree que anduvo con el eunuco Bagoas, que había pertenecido anteriormente a la corte del persa Darío III y luego a la suya. Sin embargo, se casó con al menos tres mujeres.

Aunque se dice que hubo razones políticas para las bodas, otras fuentes hablan del profundo amor que Alejandro les tenía. Además tuvo una amante durante los primeros años de su vida que los siglos convertirían en paradigma de belleza total. A continuación repasaremos a esas mujeres que Alejandro amó e incluiremos a su madre al final porque fue buena parte de la inspiración que le permitió haber conquistado todo el mundo conocido antes de cumplir los 33 años.

Campaspe

Campaspe fue la primera concubina de Alejandro. Según escribió Plinio el Viejo, en una oportunidad pidió al pintor Apeles que la inmortalizara desnuda en una de sus creaciones, pero cuando el joven monarca vio el cuadro, llegó a la conclusión de que Apeles la amaba más que él y se la entregó como esposa a cambio del cuadro.

Lope de Vega hizo sobre esa anécdota un poema llamado «La mayor hazaña de Alejandro Magno», que dice:

Yo te doy a mi Campaspe,
que es como arrancarme el alma.
Y darela dando fin
a todas mis esperanzas.
Yo te la doy por esposa,
que, en dando esta prenda, nada
tiene mi poder que dar;
todo con ella se acaba.

Roxana

Alejandro se casó con Roxana tras raptarla cuando él tenía 29 años y ella 20 en la rendición de la fortaleza de la Roca Sogdiana (Persia). Sus compañeros y generales se opusieron tanto al rapto como al matrimonio, pero Alejandro descreyó de ellos y consideró que casarse con ella le daría el favor de Oxiartes, el ofendido padre de la joven. Otras fuentes aseguran que Alejandro estaba perdidamente enamorado de ella y que no había ningún interés político en la unión.

Roxana fue con Alejandro a la campaña de la India y le dio un hijo póstumo llamado Alejandro IV Ageos. Luego la chica asesinó a las demás viudas de Alejandro para amasar el poder, pero tanto ella como su hijo sufrieron la misma suerte 13 años después por parte del rey Casandro de Macedonia, quien no quería arriesgar su corona.

Roxana acompañó a su marido en la campaña de la India (326 a.C.), del cual tuvo un hijo póstumo —puesto que murió en 323 a. C., repentinamente, en Babilonia—, Alejandro IV Ageos.

Después de la muerte de su esposo, Roxana asesinó a su otra viuda, Estatira; a la hermana de ésta, Dripetis? y a Parysatis, tercera esposa de Alejandro.

A la muerte de Alejandro Magno, tanto ella como su hijo fueron víctimas políticas de las intrigas en torno al colapso del imperio. Su suegra, Olimpia de Epiro, madre de Alejandro, los protegió en Macedonia hasta su asesinato (315 a. C.). Tras la muerte de ella, Casandro vio en el hijo de Alejandro un peligro y le mató, junto con su madre en 309 a. C.

Estatira

Hija del rey Darío III Codomano, que al ser derrotado por Alejandro tuvo que escapar a las montañas dejando en su corte a Estatira dentro del harén. Alejandro las trató bien y dicen algunos historiadores que llegó a darles un trato tan respetuoso que parecía el de un hermano, pero luego el conquistador marchó a la India. De regreso, cuando sus victorias habían engrandecido el imperio a su límite histórico máximo, ya Alejandro se había casado con Roxana, pero sus soldados estaban tan agotados que no quisieron seguir y descansaron en Persia. Ahí Alejandro decidió casarse con gran pompa con la princesa Estatira, ya que sus compañeros de lucha le metieron en la cabeza que Roxana no estaba a la altura de una reina y que debía buscar a una esposa más adecuada.

Finalmente Roxana mataría a Estatira y a su hermana para quedarse con el poder tras la muerte de Alejandro, cosa que no ocurrió porque Casandro se casó con una hermana del difunto, se proclamó rey, prohibió que trataran a Roxana y a su hijo como parte de la realeza, y por si acaso decidió matarlos 13 años después.

Parysatis

Parysatis fue tomada como tercera esposa por Alejandro Magno en la ciudad de Susa en el año 324 a. C., la misma noche en que se casó con Estatira. Al desposar a ambas mujeres, Alejandro cimentaba sus lazos con las dos ramas de la dinastía aqueménida. Las celebraciones duraron cinco días. Durante ese tiempo, hubo otras 90 bodas entre nobles persas y soldados macedonios y griegos. Después de la boda, no hay más noticias sobre Parysatis, pero algunos historiadores, como Elizabeth Donnelly Carney, creen que al narrar la muerte de Barsine-Estatira, Plutarco se equivoca, confundiendo a Parysatis con Drypetis, la hermana de Estatira. Sea como sea, lo cierto es que también murió asesinada por Roxana.

Olimpia (su madre)

La madre de Alejandro le dio la vida y además el parentesco con Aquiles, el de los pies ligeros, quien fue la inspiración de Alejandro para todas sus campañas. Aunque su el padre de Alejandro relegó Olimpia a un segundo plano al volverse a casar, el joven conquistador trató a su madre como reina consorte porque Roxana, Estatira y Parysatis no eran griegas sino persas.

Olimpia fue tan importante en la vida de Alejandro que incluso después de que este murió se encargó de cuidar durante 13 años a Roxana y al pequeño Alejandro IV Ageos.

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