Eiza González, el escote como forma de expresión

Por Sandra Dominguez el 04/05/2018

Desde que trabajo en esta web nunca le he escuchado la voz a Eiza González. No he visto ni una película suya y ni siquiera un programa retro de esos que hizo en México. Lo único que he hecho es verle el escote.

Es que he subido como treinta notas sobre ella y sus descuidos y sus maneras y su falta de ropa interior por las calles de Los Ángeles. Le comenté al editor que tal vez deberíamos cambiar de mexicana. Pero parece que está obsesionado con esta mujer. Bueno, no obsesionado, pero al menos le gusta. Yo diría que mucho. Demasiado.

Lo peor ocurrió esta mañana cuando recibí mi lista de asignaciones y leí que debía publicar otro post de Eiza González, pero esta vez dedicado a su escote. Y eso que ya ni siquiera me parece atractiva de tanto verla. Lo bueno fue el título que se me ordenó ponerle a la nota: «Eiza González, el escote como forma de expresión».

Otra vez Eiza. Un día le voy a preguntar a Néstor González, el tipo que manda en esta redacción, si Eiza no es más bien su hermana. O será que los González se atraen entre ellos. Pero esto ya es absurdo. Sigo escribiendo y aclaro que Néstor ni siquiera se reirá de estas líneas. Tampoco me dará un premio a la creatividad ni me sancionará por criticar sus gustos. Tendrá, en cambio, la misma actitud indiferente de Eiza.

Y bueno, heme aquí alargando oraciones a ver si completo las 300 palabras que se me exigen. Por lo general soy más creativa y me encanta lo que hago, pero esta vez realmente me aburre el trabajo. Que si Eiza hizo tal cosa, que si ahora se quitó tal prenda. ¿En serio? ¿Cómo la gente va a seguir creyendo en nuestro potencial intelectual con este tipo de contenidos? En fin.

El escote como forma de expresión

Si a usted algún día le arrancan la lengua, inevitablemente aprenderá a comunicarse por otras vías. Eiza tiene su lengua. Lo sabemos porque a veces la saca para las fotos y no por lo que dice (porque no hemos tenido la oportunidad, pero suponemos que habla). Lo curioso es que la forma de comunicación elegida por esta chica (cuando no habla, porque, repetimos: tiene su lengua) es el escote.

A continuación –en contra de mi voluntad–, un montón de fotos de la otra comunicación de Eiza. Eso sí: la única palabra que le hemos podido entender es: «Deséame».

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Psiquiatra y escritora. Experta certificada en seducción.

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