Dos animales inmortales que desconciertan a la ciencia

Por redaccionnyl el 06/02/2018

En Génesis se lee que el Creador, decepcionado del proceder de los seres humanos, resolvió que estos no vivirían más de 120 años. Desde entonces, las pocas excepciones han hecho la regla. Sin embargo, hay animales a los que no se les puso límite de edad: criaturas que viven siglos e incluso otras que son literalmente inmortales.

A continuación hablaremos de dos animales que son inmortales y de otros que viven durante siglos y siglos si el ser humano no los interrumpe con la caza o la contaminación.

Medusa Turritopsis nutricula

Cuando la Turritopsis nutricula llega a vieja, rejuvenece todas sus células y «vuelve a nacer». Pero ese fenómeno no ocurre con todas las medusas de ese tipo.

Cuando estas medusas sufren un gran daño físico o están muriendo de hambre, en ocasiones pueden evitar la muerte y volver a la etapa del nacimiento. Lo más increíble es que pueden repetir este ciclo una y otra vez, lo que las hace inmortales.

¿Dónde se encuentra esta medusa? Pese a lo impactante de la historia, esta medusa se encuentra en los océanos de forma bastante común. Sin embargo, resulta difícil de ver porque es del tamaño de un meñique humano.

La hidra

Además de no morir, las hidras permanecen jóvenes por siempre. Su nombre nos remonta de inmediato a aquel monstruo marino de la mitología griega. Pero realmente estos animales existen y no tienen que ver con la criatura colosal.

Las hidras son hidrozóos hidroides de alrededor de 10 milímetros que viven en agua dulce. Son hermafroditas y se alimentan de criaturas que cazan con sus tentáculos.

Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences demostró que estos animales regeneran sus células una y otra vez.

Esa afirmación generó tanta controversia que Daniel Martínez, biólogo del Pomona College realizó un estudio dos veces porque quería probar que las hidras sí podían fallecer. Pero falló en ambas ocasiones.

Animales de longevidad extraordinaria

La inmortalidad de las anteriores criaturas no ha podido ser registrada en ningún otro ser vivo. Sin embargo, hay animales tan longevos que asustan y que, en muchos casos, han sido testigos silenciosos de los grandes cambios de la historia durante siglos y siglos.

Esponjas marinas. Más de 11.000 años

Almeja dura. 500 años

Tiburón de Groenlandia. 400 años

Ballena de Groenlandia. Más de 200 años

Erizo rojo de mar. 200 años

Tortugas de Galápagos. Más de 150 años

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