Diario de un seductor. Por Leopoldo María Panero

Por redaccionnyl el 05/04/2018

El español Leopoldo María Panero nació con la poesía como lenguaje. Su hermano y su padre también fueron poetas y él mismo se interesó en los versos desde que tuvo uso de razón.

Esa fascinación le abrieron el corazón y el coraje y lo condujeron a inscribirse a los 16 años en el prohibido Partido Comunista. Esa militancia lo llevó a prisión.

Luego todo se tornó oscuro. Antes de cumplir los 21 años ya era alcohólico, procliba a la depresión y tenía dos intentos de suicidio en su pasado. Luego apareció la esquizofrenia y tuvo que internarse por voluntad propia en un pabellón psiquiátrico. Pero en ese lugar tan inverosímil mantuvo su pasión por la literatura.

Entre sus libros destacan «Por el camino de Swan», «Así se fundó Carnaby Street», «En teoría», «Narciso en el acorde último de las flautas» y «Poemas del manicomio de Mondragón».

Sin embargo, el poema que queremos presentar a continuación pertenece a un libro muy posterior a todos esos, «El que no ve» (1980). Panero demuestra una rebeldía a las convenciones y un lenguaje cercano a la procacidad que no pierde su belleza. Esto se llama «Diario de un seductor» y es la sinceridad total convertida en verso.

Diario de un seductor

No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.

Nalgas y Libros | contacto@nalgasylibros.com