De Bataille a TikTok: la obsesión por lo juvenil

Por Luis Figuera el 06/08/2020

Una breve revisada a una de las aplicaciones más populares de la actualidad, TikTok, diseñada para atrapar la atención de adolescentes, donde abundan imágenes de jóvenes moviendo el trasero a ritmo frenético, con letras tan evocadoras, como “Si tu novio no te mama el culo”.

Nos recuerda el archivo de actos lujuriosos que habitan la cotidianidad de
cualquier persona que viva intensamente este siglo, y nos lleva por los
oscuros episodios que desde días inmemoriales ha vivido la humanidad
atrapada en los pasadizos del deseo prohibido, solo que la cultura ha
cambiado vertiginosamente, y con ella toda la narrativa de nuestra existencia en este umbral que llamamos vida.

La intervención de infantes en la propagación del reprimido deseo carnal, no agrega nada que pueda impresionar a la moderna sociedad de la
información. Mario Vargas Llosa en el prólogo escrito para Historia del Ojo
llama a no escandalizarnos por la conducta libidinosa y mentirosa de los
niños protagonistas, sobre todo en esta época “en que una niña hace la
primera comunión y el amor al mismo tiempo”.

Marito, víctima de la rancia oligarquía peruana por el atrevimiento de tirarse a su tía política Julia, y que carga con el mote de degenerado por meterse luego con la hermana de Julia, ha afirmado que: “Historia del ojo, es en esencia un mundo de naturaleza y sensibilidad infantil…un documento clínico sobre las obsesiones”.

Bataille, fue calificado como un gran obseso en asuntos de la vida infantil, era la suya una muy personal y asombrosa pesadilla nacida de los traumas de su niñez. Su progenitor era un sifilítico ciego y él estaba obligado a servir de lazarillo, el buen hijo debía prestar toda la ayuda necesaria, las veces que el padre necesitaba orinar. El esfuerzo hacia que el viejo abriera los ojos exorbitantemente y entonces el pequeño observaba el glóbulo ocular.

En esas jornadas aprendió los olores sagrados del efluvio de los fluidos sobre todo del orín con su carga ferrosa y agria.

La de TikTok es también una obsesión por los adolescentes pero en otros
estadios, la aplicación explora el sentido fantástico y lúdico del universo infantil desde la noción de una sociedad sin reglas, que permite los excesos, y donde se puede dar rienda suelta a esa especie de tierna locura, hasta la exhibición de adolescentes en poses y bailes sugerentes que rescatan la noción perturbadora de los deseos prohibidos.

Su imagen corporativa es una nota musical con forma de caballito de mar
que en la tradición asiática significa poder, los fondos negros y blanco son los colores típicos del gótico, período con una carga significativa en la literatura de hadas y gnomos, descampado fértil para la imaginación, para la evocación fantástica más allá de cualquier lógica racional. El símbolo puede asociarse al imaginario de fobias, miedos, deseos reprimidos, que deben ser expiados usando un ojo espiritual que es una de las simbologías asociada a los caballitos de mar.

El gran merito de la app es haber podido aprehender y poner a disposición
del adolescente, el espíritu de un mundo que no existe o que esta y aparece
solo en una fracción de tiempo no lineal sin contenido histórico que devuelve a ese otro espacio temporal de la infancia entre los 4-6 años, donde reina la curiosidad, y la capacidad de memoria para repetir es inigualable según Piaget. Intentando renovar el reino prometido de la intimidad, pero acaba por reproducir la ambición narcisista de una generación que ha crecido sola en sus deseos más recónditos.

Para muchos la app divertida que se ha hecho popular por navegar en las
aguas de la sinrazón utilizando los símbolos del nuevo imaginario, esconde
misterios acerca del uso y recopilación de la información de adolescentes que además de ser los consumidores de los próximos veinte años, serán también los líderes del mundo futuro. Eso es lo que argumenta la inteligencia de los Estados Unidos, sorprendida del alcance y la magnitud del proyecto de la app.

El asombro de los llamados tanques pensantes de la nomenclatura en EEUU,
ha obligado a la clase gobernante ha crear una campaña contra China, por
espionaje, acusación irrelevante e innecesaria en la actualidad cuando otras aplicaciones han explorado ese campo. El fondo del asunto parece ser la disputa por el nuevo consumidor global, ese que ha nacido en el milenio, y que necesita satisfacer tantas necesidades como un niño curioso.

George Bataille, fue un poco más explicito al recoger y ordenar todo el
recetario de deseos furtivos de jóvenes desvergonzados que follaban en
armarios, y se masturbaban impúdicamente delante de los adultos,
transgrediendo las reglas impuestas. Su obra es un cultos ceremonial a las
tradiciones medievales de la vieja Europa, aquella que exorcizo sus demonios con historias de lobos feroces y zapatillas encantadas.

Historia del ojo es para muchos una obra obsesiva y fóbica llena de
masturbaciones y fluidos, cuyo mérito es exponer ante la mirada indiscreta el deseo individual de adolescentes, en eso también es comparable las
intenciones de la APP que sin ir navegar en las profundidades logra mostrar
aquellos infiernos que el Dante señaló llenos de sensualidad, racismo,
intolerancia, soledad, egoísmo, individualismo, materialismo.

El patrón iterativo y psicológico que uso Bataille en su novela sirve para
recordarle a TIKTOK que la necesidad voyerista de escrutar la superficie,
puede esconder el ojo que como un monstruo sagrado y gigantesco crece
dentro de una generación de jóvenes que necesitan exhibirse.

writen by

Cuentista, columnista y político venezolano.

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