Cuatro poemas del persa Rumi para que te pongas en contacto con el infinito

Por María Beatriz D'Andrea el 22/10/2018

El persa Yalal ad-Din Muhammad Rumi nos dejó una grandiosa herencia literaria en conocimiento y poesía.

Uno de sus legados fue el “Masnavi Espiritual” que son una serie de poemas donde el famoso sabio persa nos regaló su conocimiento. Cada poema lo dejó como prueba de que el destino del hombre es el amor y a través del arte es su expresión.

Fue un poeta del siglo XIII que mientras huía de los ejércitos mongoles conoció varias partes del mundo. Entre ellas Jerusalén, Damasco, Alepo, Bagdag, Medina y La Meca.

En ese período realizó poesíamística y esta fue escrita para ser recitada. En la actualidad aún es practicada y mediante su profundidad sonora se ingresa a un cierto ritmo de meditación.

Los seguidores que se aferran a la filosofía de este sabio maestro son los discípulos llamados “Derviches giratorios”. Estos realizan un ritual donde giran sobre sí mismos extendiendo los brazos mientras son recitados los mantras con música. Simbolizan una ascendencia espiritual con dirección a la verdad, con amor y sin ego.

Para una muestra de la sabiduría de este gran mítico hombre te presentamos algunos de sus poemas.

Cuatro poemas del persa Rumi para que te pongas en contacto con el infinito

1. “Ay Amado”

Ay Amado,
llévame
Libera mi alma
Lléname con tu amor
Libérame de los dos mundos
Si mi corazón se enfoca en otro que no es tú
Deja que el fuego me queme por dentro
Ay Amado
Llévate lo que quiero
Llévate lo que hago
Llévate lo que necesito
Llévate todo lo que me aleja de ti.

2. “Baila, como si nadie te estuviera mirando”

Baila, como si nadie te estuviera mirando,
Ama, como si nunca te hubieran herido,
Canta, como si nadie te hubiera oído,
Trabaja, como si no necesitases dinero,
Vive, como si el cielo estuviese en la tierra.

3. “Cientos de bendiciones”

Cuando el amor llegue inesperadamente
y llame a tu ventana, date prisa y déjalo pasar,
pero primero cierra la puerta de la razón.
Ya que incluso la más mínima amenaza lo puede ahuyentar,
como humo que ahoga la frescura de la brisa de la mañana.
A la razón, el amor le dice que el camino está cerrado:
no puedes pasar, pero al amante le ofrece cientos de bendiciones.
Y antes de que la mente dé un paso,
el amor alcanza el séptimo cielo.
El amor ha escalado la montaña sagrada.
Tengo que dejar de hablar y permitir
que el amor hable desde su nido de silencio.

4. “Un momento de felicidad”

Un momento de felicidad,
tú y yo sentados en la baranda,
aparentemente dos, pero uno en alma, tú y yo.
sentimos el Agua de Vida que fluye aquí,
tú y yo, con la belleza del jardín
y el canto de las aves.
Las estrellas nos mirarán,
y les mostraremos
lo que es ser una fina luna creciente.
Tú y yo fuera de nosotros mismos, estaremos juntos,
indiferentes a conjeturas inútiles, tú y yo.
Los papagayos del paraíso harán el azúcar crujir
mientras reímos juntos tú yo.
de una forma en este mundo,
y de otra en una dulce tierra sin tiempo.

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