Cuatro breves y brutales poemas de Gloria Fuertes

Por redaccionnyl el 15/10/2018

Los poemas de Gloria Fuertes tienen una fuerza campechana y deliberadamente cotidiana que la alejó de los patrones estéticos de su época.

Para la investigadora Sharon Keefe Ugalde, de la Universidad de Texas, eso hizo que los poetas culturalistas de España no la tomaran en cuenta. Sin embargo, hay quienes dicen que todo se debió a que era mujer, lesbiana y pobre.

Pero lo importante es que esas marcas sociales también le hicieron preocuparse en su poesía por las mujeres, los trabajadores y los pobres. De hecho, Fuertes es considerada una poeta ligada a la lucha por la igualdad de género, el pacifismo y la defensa del medio ambiente.

A continuación tres poemas breves de esta española que fue de lo más mediática en la década de 1970 y que ahora que ya se cumplió un siglo de su nacimiento ha sido reivindicada por el uso trascendente que dio a su obra.

Autoeutanasia sentimental

Me quité de en medio
por no estorbar,
por no gritar
más versos quejumbrosos.
Me pasé muchos días sin escribir,
sin veros,
sin comer más que llanto.

De la vida cotidiana

De la vida cotidiana
de fuera a dentro
penetran por mi piel
cada momento,
penas alegrías sucesos
y salen a la vez
de dentro a fuera
convertidos en versos.

Me quité de en medio…

Me quité de en medio
por no estorbar,
por no gritar
más versos quejumbrosos.
Me pasé muchos días sin escribir,
sin veros,
sin comer más que llanto.

Se suicidó la estatua del dictador

la estatua del dictador.
La estatua vivía en el centro del estanque.
Una noche de viento
la estatua se lanzó al agua.
La estatua del dictador
murió ahogada.

Sólo las gaviotas la echaron de menos.

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