Cómo no sentirse culpable al alejarse de los familiares tóxicos

Por Valentina Rausseo el 03/09/2019

Por muy duro que suene, la familia no siempre es lo que debería ser; tampoco la imagen que nos venden. Por lo tanto, es perfectamente válido alejarte de familiares tóxicos sin sentirte culpable por hacerlo.

Si bien es cierto que no debemos ser jueces de vidas ajenas ni señalar, también cabe mencionar que si nuestra familia no ha cumplido nuestras expectativas, o bien sentimos que nos hacen daño psicológico, emocional y hasta físico, lo más sano y prudente es poner distancia.

Aquello de «los lazos familiares son eternos» es totalmente falso. Esa es la frase que nos han inculcado desde que nacemos porque nuestros padres, hermanos, tíos, primos, etc., forman parte importante en nuestras vidas y sus presencias han sido casi fundamental en nuestro crecimiento y desarrollo como personas.

Pero en muchas ocasiones, llega un punto en el que el panorama cambia, y por ende, nos vemos obligados a tomar medidas drásticas.

No porque tu tío sea tu tío, estás obligados a soportar sus toxicidades, por poner un ejemplo. Aléjate y trata de cortar relación en la medida de lo posible. Porque lo más importante es tu paz mental y tu tranquilidad emocional.

Cero culpa

Estamos seguros de que tratar a un familiar tóxico por diplomacia o por el «qué dirá» el resto de los integrantes de la familia, produce un cansancio interminable. Pero somos nosotros mismos los que podemos y debemos acabar con ese agotamiento.

Tratarlos por cumplir la demanda de otro o por evitar un reclamo, es mera hipocresía de igual forma. Esa hipocresía, a la larga, no conduce a la mejor vía.

No te sientas culpable por ponerle un alto las relaciones con familiares tóxicos. Y lo más importante, no permitas que otros te hagan sentir culpable.

No te sientes bien estando en contacto con esa persona o manteniendo una relación familia diplomáticamente falsa, marca distancia y punto.

Lo más recomendable es conversar abiertamente con el resto. Exponer tus motivos y razones, pero sobretodo, dejar claro que no estás dispuesto a permitir que te obliguen a tratar a ese tipo de personas sólo porque: «ay, por favor, esa es tu tía/prima/primo/».

Si esa persona es tóxica, es tóxica. Ningún vínculo cambiará esa realidad.

Ahora, está en ti poner en práctica todos estos consejos. Verás como todo comienza a fluir de una manera muy distinta. Y lo más elemental, para bien.

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