Cinco poemas de Jacques Prévert

Por redaccionnyl el 01/05/2020

Jacques Prévert abandonó la escuela a los catorce años después de permanecer por corto tiempo en la Marina. Entonces se ocupó en diversos oficios mientras desarrollaba el gusto por la poesía.

Así ingresó al grupo surrealista en 1926 y se separó a raíz de la crisis señalada por el Segundo Manifiesto de Breton en 1929.

A partir de 1935, después de una experiencia teatral, compuso canciones famosas, se apasionó por el cine y redactó varios guiones de películas para Marcel Carné.

Fue después de la guerra cuando encontró el éxito más grande con la aparición de la colección «Palabras» en 1945.

Se mantuvo siempre hostil hacia todas las fuerzas de opresión social, testimoniando su afecto y su compasión para la clase humilde.
Dedicó el fin de su vida a su actividad de libretista, y dio muestras de su humor en textos como «Fárrago» y «Choses et autres»  en 1972.
Falleció en 1977.

Como sea, a continuación hemos dispuesto cinco poemas suyos.

Cinco poemas de Jacques Prévert

Los poemas de Jacques Prévert pasaron por varias etapas. Pero fueron, sobre todo, el inicio de su larga relación con las letras.

Arenas movedizas

Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos ya el mar se ha retirado
Y tú
Como un alga dulcemente acariciada por el viento
En las arenas del viento te agitas entre sueños
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos ya el mar se ha retirado
Pero en tus ojos entreabiertos
Han quedado dos pequeñas olas
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
Dos pequeñas olas para ahogarme.

Desayuno

Echó café
en la taza.
Echó leche
en la taza de café.
Echó azúcar
en el café con leche.
Con la cucharilla
lo revolvió.
Bebió el café con leche.
Dejó la taza
sin hablarme.
Encendió un cigarrillo.
Hizo anillos
de humo.
Volcó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme.
Sin mirarme
se puso de pie.
Se puso
el sombrero.
Se puso
el impermeable
porque llovía.
se marchó
bajo la lluvia.
Sin decir palabra.
Sin mirarme.
Y me cubrí
la cara con las manos.
Y lloré.

El arroyo

Ha pasado mucha agua bajo los puentes
y enormes cantidades de sangre
Pero a los pies del amor
corre un gran arroyo blanco
Y en los jardines de la luna
en los que cada día se celebra tu fiesta
ese arroyo canta mientras duerme
Y esa luna es mi cabeza
donde gira un enorme sol azul
Y ese sol son tus ojos

El escolar perezoso

Dice no con la cabeza
pero dice sí con el corazón
dice sí a lo que quiere
dice no al profesor
está de pie
lo interrogan
le plantean todos los problemas
de pronto estalla en carcajadas
y borra todo
los números y las palabras
los datos y los nombres
las frases y las trampas
y sin cuidarse de la furia del maestro
ni de los gritos de los niños prodigios
con tizas de todos los colores
sobre el pizarrón del infortunio
dibuja el rostro de la felicidad.

El fusilado

Las flores los jardines las fuentes las sonrisas
Y la alegría de vivir
Un hombre está caído y bañado en su sangre
Los recuerdos las flores las fuentes los jardines
Los sueños infantiles
Un hombre está caído como un bulto sangriento
Las flores las fuentes los jardines los recuerdos
Y la alegría de vivir
Un hombre está caído como un niño dormido.

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