Cinco manías de gente rara que deberías copiar

Por Valentina Rausseo el 16/10/2019

A diario nos topamos con personas que no son del todo de nuestro agrado, de hecho, hasta sentimos que hay 0 compatibilidad con ellas. Sin embargo, estamos seguros de que este artículo será de gran utilidad para ti, pues te nombraremos cinco manías ajenas que deberías aprender.

Lo más probable es que tengamos que aguantar de manera obligatoria a ese tipo de personas que nombramos anteriormente por el simple hecho de que son compañeros de trabajo/clase, familia, etc.

Dejanos decirte que no a juro debes soportar tal situación, pero podemos hacer el proceso más llevadero para ti. Por lo tanto, presta atención a estas cinco manías ajenas que deberías aprender.

1. Personas muy ordenadas Vs. desordenados compulsivos

Hay personas a las que realmente no les importa vivir entre bolsas en el suelo, cajas fuera de lugar, entre otras características. En cambio, hay otro grupo que hasta sienten nervios cuando ven una cuchara en el sitio que no le corresponde.

Si eres ordenado, y te toca convivir con un desordenado, prueba lo siguiente:

Pídele por favor y de buena manera que sea más ordenado, que recoja sus cosas y tienda su cama, por ejemplo. Si se niega y se muestra poco empático, aléjate de esa persona.

Si no puedes alejarte, rompe relaciones diplomáticas y haz de tripas, corazones.

Piensa en sus virtudes; puede que éstas compensen su desorden. Y si ves que es desordenado porque no sabe, es la oportunidad de oro para enseñarle.

Ahora, si eres desordenado y vives con un ordenado extremista, ¿qué pasaría?

Seguro te sentirás frustrado porque no encajas en su mundo y te pedirá cosas que te darán una flojera brutal.

¡Todo es cuestión de empatía!

Por ejemplo, si tu compañero de «depa» se molesta porque te tomas el café y dejas la taza sucia todo el santo día ahí en ese sitio visible, llévate la taza de café al trabajo y te lo tomas allá.

La clave está en aprender a vivir en armonía aunque tengamos distintas costumbres, gustos y pensamientos.

2. Los que tienen miedo a la soledad

“Aquellos que tienen miedo a la soledad muchas veces tienen miedo al silencio”, explica el libro que mostramos anteriormente.

Por esa razón, hay personas muy expresivas, esas que, por ejemplo, viven todo un día enviando memes, caritas, cadenas, etc.

Si eres de esos que viven aislados, esos mensajes te molestarán; y si eres de los expresivos, te irritará que dichos mensajes sean ignorados.

Encuentra un punto medio poniéndote en el lugar del otro.

Piensa que alguien, en algún instante del día, está pasando por un mal momento. Y necesita un poco de atención. Por eso escribe constantemente.

Por otro lado, si vas a mandar mensajes, trata de no tornarte fastidioso. Revisa los mensajes antes de enviarlos y pregúntate: ¿Es necesario reenviar esto?

3. Gente perfecta

Hay personas que, afortunadamente son felices, pero desafortunadamente se vuelven insoportables porque no dejan de hablar de lo bien que les va en la vida. Y ahora peor, con el boom de las redes.

Son cansones, sí. Pero nosotros también debemos detenernos y pensar ¿por qué nos molestan este tipo de conductas?

Tal como citan los autores: «no siempre es culpa del otro que no podamos soportarlo«. No obstante, cuando hablan tanto tiempo acerca de sí mismos, se convierten en ególatras.

Pero muchas veces no son ellos, si no la baja autoestima de las personas que los rodean.

Intentemos querernos un poco más con el fin de que estas acciones no nos molesten, sino que por el contrario, nos emocione el ver que nuestros semejantes están bien.

4. «Mis amigos siempre se ofenden con mi sinceridad«

Este es para sentarse a analizarlo.

Muhcas veces no son tus amigos. Muchas veces eres tú. Si tu amigo se molesta porque le dices que su camisa nueva es horrible, debes pararte a pensar y a reflexionar, porque esa no es su verdad, es tu verdad.

Si a él le gusta esa camisa, respeta, ¡y punto!

5. Supersticiosos contra estériles espirituales

Otro punto importante. Para unos, el horóscopo, las religiones, la superstición y la suerte, son cosas sumamente importantes. Pero para otros, es sólo basura, por asó decirlo.

Piensa que para las personas que creen en todo eso, es una gran ayuda ante sus miedos, inseguridades y cualquier clase de problemas.

¿Por qué tú, ser superior y escéptico, tienes que criticarlos?

Deja a un lado tu prepotencia y tu desdén, que bajo el cuento de » yo soy analítico e inteligente y tengo la capacidad para entender que es pseudociencia», sólo estás ofendiendo a los demás.

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