Christina Belanger o cuando una avispa te pica en los lugares adecuados

Por redaccionnyl el 21/11/2017

La pubertad es una avispa que pica aquí y allá a las señoritas para darles la forma que tendrán durante el restos de sus vidas. Sabemos que la analogía es estúpida pero a veces se nos acaban las ideas. En caso de que no quiera continuar con esta farsa, vea las fotos de Christina Belanger directamente. Pero denos una oportunidad.

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Entonces le decíamos que la pubertad bla bla bla… pero sí sirve decir todo esto porque en serio Christina tiene unas hinchazones que no parecen normales por bellas que se vean.

Tampoco podemos acusarla de modificaciones artificiales. Primero porque la cirugía plástica es completamente legal y segundo porque si lo hizo, se ve bastante natural. Preferimos decir que fue la avispa.

Esa avispa que no se decidía entre hacerla gordita o flaquita y que nos regaló maravilla para la vista. Y es que fueron picotazos sutiles. Preciosos. Precisos. Luego ella se ayudó con fitness y vida primer mundista para lograr la belleza absoluta.

Christina Belanger y cómo le sacó provecho a la avispa

Hicimos este post porque no podemos dejar de verle el trasero a Christina. No se puede. Es toda la turgencia que esperamos del mundo. Lo bello.

Aunque solo tiene 59 publicaciones en Instagram, no podemos acusarla de ser poco prolija. Es que cada foto ofrece mucho aunque muestra poco. No podemos dejar de verla. Inténtelo usted si le da la gana, que nosotros nos rendimos.

El provecho que le ha sacado a esas hinchazones se traduce en casi 180.000 seguidores en Instagram. Seguramente también en contratos de modelaje y viajes y fiestas y placeres. Es que la vida es amiga de esa avispa y trata bien a quien la avispa bendice.

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