Manual imperfecto del novelista. Por Seymour Menton

Hacia 1925, Horacio Quiroga elaboró un decálogo de mandamientos que publicó bajo el título de «Manual del perfecto cuentista«. Desde ese momento, por desgracia no se han eliminado los cuentistas imperfectos y son muy pocos los que han logrado el mismo grado de perfección de los mejores cuentos de Quiroga. Esto comprueba que es imposible establecer de antemano cuáles deben ser los ingredientes de un cuento sobresaliente, por no decir perfecto. Después de distinguir entre planetas, satélites y otros objetos celestiales del sistema solar colombiano, también estoy convencido de la imposibilidad de establecer criterios fijos y absolutos para todas las novelas de un solo país y mucho menos para todas las novelas de todos los países. A pesar de esa imposibilidad, los criterios siguientes pueden ser útiles para determinar el valor relativo de cualquier novela, o por lo menos, para distinguir entre planetas, satélites, meteoritos y platillos voladores.

La diferencia entre el arte y la belleza. Por León Tolstói

No hay una sola definición objetiva de la belleza. Las que existen, así metafísicas como experimentales, llegan todas a la misma definición subjetiva, que quiere que el arte sea lo que exterioriza la belleza, y que ésta sea lo que gusta, sin excitar el deseo.

Fútbol y literatura: cuando las letras patean la pelota

Borges afirmaba que el fútbol era una forma de tedio. Juan Nuño, en el ensayo sobre teoría de los juegos, afirmaba que el tiempo real en un partido, es tal vez la característica que hace del fútbol el deporte más seguido por las multitudes.