Hannah Arendt, la banalidad del mal y los confines de la memoria

Enviada por el The New Yorker para cubrir el juicio de Adolf Eichmann, Arendt tuvo la oportunidad irrepetible de analizar el mal desde una postura filosófica, sustentada en medio de los largos días de diatribas verbales en un evento legal que pareció confirmar, línea a línea su visión sobre la maldad y la razón.