Así se produce una vibración orgásmica a distancia

Por redaccionnyl el 01/02/2018

Así se produce una vibración orgásmica a distancia
Así se produce una vibración orgásmica a distancia

Son muchos los mitos que existen en cuando a las relaciones sexuales. Una de las más impactantes, ha sido esa historia que asegura que se puede lograr que una mujer experimente una vibración orgásmica a distancia. Hazaña que le fue atribuida a G. I. Gurdjieff, uno de los maestros espirituales más importantes del siglo XX.

Y es que es reconocido en todo el mundo por sus proezas sexuales. Él aseguraba que con solo mirar a una mujer podía crear un vínculo hipnótico al punto de hacer que tuviera un orgasmo a distancia.

Los registros que se tienen sobre la vida sexual de Gurdjieff son realmente contradictorios. Por un lado se habla de su complejidad, excesos y misterios; que lo llevaron a tener varias mujeres e hijos. Mientras que otros datos afirman que nunca tuvo pareja, ni experiencias sexuales. Lo cierto es que su creencia sobre la necesidad de la sexualidad para la continuidad de la especie humana era cierta.

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Para él no todo era lo físico. A su juicio era necesario producir cierta energía para alimentar y producir el desarrollo espiritual. Sus enseñanzas también se vieron envueltas en polémicas. Mientras a algunos les recomendó la abstinencia, a otros los llevó a vivir entre la promiscuidad con el propósito de producir una alquimia interna. Algo que para G. I. Gurdjieff era totalmente condenable, era la masturbación.

El biógrafo James Webb trató de entender más allá, las creencias de Gurdjieff. Insistió en que su trabajo involucraba cierto tipo de magia sexual del espiritista Paschal Beverly Randolph, el primero en llevar a Estados Unidos la «alquimia erótica». Concluyó que para Gurdjieff, el sexo era «la forma principal de esclavitud y la forma principal de liberación».

Fue el artista Rom Landau quien hizo rodar una leyenda que él mismo habría presenciado. Contó que en 1934 mientras cenaba con una amiga en Nueva York, Gurdjieff se encontraba en otra mesa. Cuando le dijo a su amiga que ahí estaba el maestro espiritual y ella volteó a verlo, ambos se miraron fijamente. A sí fue como Gurdjieff «inmediatamente empezó a inhalar y exhalar de forma particular», mientras que la mujer se puso pálida y experimentó un orgasmo. Esta leyenda ha circulado por décadas y algunas tradiciones sostienen que tal cosa es posible.

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