Así decidían si alguien era culpable de un crimen en la Edad Media

Por Mariana Betancourt el 14/11/2017

Podríamos decir que los crímenes existen desde la creación del hombre. Y es que dónde dejamos ese momento en el que Eva le pidió a Adán que mordiera la manzana. Hasta ese hecho podría considerarse como tal, pues era realmente algo prohibido. No importa el nivel de complejidad del delito, siempre fue y será castigado. En la actualidad sabemos que existen la cadena perpetua o hasta la pena de muerte, como las más duras condenas. Pero hoy nos dedicaremos a conocer cómo era el castigo en otras épocas. Y es que así decidían si alguien era culpable de un crimen en la Edad Media.

Entre los siglos V y VI, en la Inglaterra anglosajona ya se daban los juicios. En estas reuniones se evaluaban los motivos del acusado, el por qué había cometido determinada fechoría. Es así como aquel hombre acusado acudía al lugar establecido aunque no se presentaran pruebas materias en su contra. Tampoco citaban a posibles testigos ni debatían el asunto, lo cierto es que todo se decidía por la intervención divina.

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Aunque no lo creas así es, y a este procedimiento que establecía la inocencia o culpabilidad, lo llamaban la ordalía. También era denominadp el juicio de Dios, y el mismo se diferenciaba de las siguientes maneras.

1.- La ordalía del atado – por agua:

en este caso, amarraban el dedo pulgar del pie a la muñeca y el acusado era lanzado a un río. Si el mismo flotaba, era culpable. Mientras que si se hundía era inocente.

2.- La ordalía por fuego:

a través de este juicio, obligaban al acusado a caminar sobre una barra de hierro ardiente. Si al transcurrir de los días sus heridas no se curaban era culpable.

3.- La ordalía por tarta:

consistía en dar de comer un trozo de tarta al enjuiciado. Si al ingerirla se ahogaba, era declarado culpable; sino era inocente. Aunque de todas parece la más sencilla, fue a través de esta ordalía que murió el conde Godwin de Wessex en el año 1053.

Si tras el juicio de Dios, se constataba la culpabilidad, la persona era amputada de pies y manos. En otros casos les cortaban las orejas y las manos. También eran marcados con una F en la frente, para que todos pudieran identificarlos.

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