Apóstandole a la musa. Por Charles Bukowski

El marketing del arte ha hecho que genios de diversas áreas no sean valorados hasta que su muerte conmueve algún snob infuyente que quiere sacarle provecho al trabajo de quien ya no puede reclamar. Pero a eso están expuestos los artistas desde que aparecieron en el mundo dándole más importancia a lo bello que a lo útil. Bukowski lo entendió desde el principio e igual prefirió ejercer el malditismo.

El marketing del arte ha hecho que genios de diversas áreas no sean valorados hasta que su muerte conmueve algún snob infuyente que quiere sacarle provecho al trabajo de quien ya no puede reclamar. Pero a eso están expuestos los artistas desde que aparecieron en el mundo dándole más importancia a lo bello que a lo útil. Bukowski lo entendió desde el principio e igual prefirió ejercer el malditismo.