Alexandra Daddario fue demasiado para la última fiesta a la que fue

Por Verónica Martínez el 10/10/2018

Hay personas que es mejor no invitarlas a las fiestas. Pero a veces es inevitable si se trata de una premiación y una de las nominadas es de esas personas indeseables. Aunque estamos hablando más bien de alguien demasiado deseable porque nos referimos a Alexandra Daddario.

Sí, es que la demasiada belleza también puede ser incómoda. Por eso Daddario fue algo así como la manzana de la discordia en una premiación del Festival de Cine de Los Ángeles.

La gente se le quedaba viendo y el sentimiento colectivo era de cómo coño es posible que esta mujer exista. Entonces las mujeres se frustraban por no ser ella y los hombres por no poseerla. Pero así es esto que llamamos vida: no es un lugar justo y ninguna utopía cambiará eso.

Daddario fue por una película en la que actúa con un reparto de primer nivel. La inocente no paraba de sonreír emocionada por tantas miradas y tantos flashes. Ella creía que como siempre era por bella y talentosa, pero ya eso de ser bonita se le salió de control y la gente más bien se queja.

Escribimos esto adelantándonos a algún grupo feminista que la declare persona non grata o a algún colectivo que diga que su mera existencia atenta contra los estándares de belleza que el ojo humano puede aceptar.

Y bueno, sí: la belleza total no es para todo el mundo.

Si cree que estamos exagerando para alargar un artículo inútil, solo mire las siguientes imágenes y dese cuenta de que no estamos hablando ninguna pistolada. Esto es serio y real.

Alexandra Daddario en el Festival de Cine de Los Ángeles

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