20 principios de Sherlock Holmes para leer a la gente a través de la deducción

Por redaccionnyl el 20/06/2018

Sherlock Holmes es quizá el personaje más brillante de la literatura universal. Desde que Arthur Conan Doyle lo creó inspirado en un meticuloso y observador médico que conoció, muchas personas han querido desarrollar lo que se conoce como la ciencia de la deducción.

Ante tanta especulación, hemos querido compilar 20 principios que explican el proceder de ese brillante detective para que las personas con algo de inteligencia lo apliquen en cualquier circunstancia de sus vidas. Por sí: es posible hacerlo. El mismo Conan Doyle aseguró que un taxista le pidió un autógrafo una vez en un país extranjero luego de deducir a través de la observación y la lógica que él era el escritor que creó a Holmes.

A continuación, principios sacados de sus historias y comparados con los conocimientos que tenemos en psicología, sociología y otras áreas del conocimiento.

1. La diferencia entre ver y observar

Quien haya leído las historias de Conan Doyle, sabrá que el detective siempre le decía a Watson que diferenciara entre ver y observar. Para Sherlock Holmes, observar es procesar toda la información que se ve, analizarla.

2. La concentración

Holmes no pensaba en sexo ni en placeres mientras analizaba algo. Se mantenía concentrado y comprometido. Es que sabía que no estamos hechos para hacer múltiples tareas con efectividad. Así que olvídate del multitasking si quieres pensar como un genio.

3. De lo que observas, elige

Tampoco trates de analizar todo a la vez. Echa un vistazo analítico al entorno y enfócate en lo más importante sin dejar de considerar lo demás.

4. Piensa en tus propios prejuicios

Muchas veces, nuestros análisis están basados en prejuicios económicos, sociales y hasta académicos. Tenemos que criticarnos a nosotros mismos y no dejarnos llevar por nuestra crianza si queremos sacar una conclusión acertada sobre un pañuelo mal puesto en un bolsillo.

5. Usa todos tus sentidos

No te dejes llevar solo por lo que ves de alguien. Huele, toca, escucha, si es posible saborea. A todo eso súmale tu intuición, eso que llamamos sexto sentido y que realmente viene de conocimientos previos sobre lo que se ve.

6. Practica con desafíos

Tienes que entrenar tu mente. La ciencia de la deducción no surge sola tras leer este artículo. Primero cómprate el libro “El hombre que calculaba” y trata de resolver los acertijos que plantea el autor. Luego busca otros en Internet. Las grandes mentes de la historia entrenaron para serlo, no nacieron así.

7. Toma notas

Obviamente nunca supiste que Holmes lo hiciera. Pero tú sí lo harás cuando trates de descubrir algo. Será divertido. Trata de resolver una situación haciendo apuntes, con el tiempo no los necesitarás.

8. Pregunta mucho

Cuando hacemos muchas preguntas seducimos a la gente. Gustamos cuando preguntamos. Esa es la distracción. Tus preguntas serán para deducir y las usarás en un sentido global al analizar las respuestas.

9. Lo imposible y lo improbable

Lo improbable no es imposible. Eso hay que aprenderlo porque solo lo imposible debe ser descartado. Lo improbable tarde o temprano ocurre.

10. No te apresures

Cuando creas tener la respuesta definitiva, no la digas ni la des por hecho. Siempre llegarán nuevos datos que te harán saber más y hasta cambiar de opinión en algunos casos. Sé paciente.

11. Habla

Cuando le cuentas a alguien el resultado de tus procesos analíticos, te das cuenta de qué está mal porque te escuchas al tratar de ser convincente. Búscate un Watson.

12. Descansa la mente

Como un músculo, la mente debe descansar. Duerme y deja de pensar por un rato cada día.

13. Constrúyete un palacio de memoria

Esta técnica de Sherlock Holmes fue sacada por Conan Doyle de un relato de la antigua Grecia. El poeta Simonides de Ceos fue llamado por un mensajero a mitad de una cena. Cuando volvió al banquete vio que todos habían muerto por el derrumbe del techo. Para identificar los cuerpos, Simonides trató de recordar la ubicación de cada persona cuando hablaban en el comedor. Eso hoy se llama método Loci (ubicación) y sirve para ubicar la información y orden de tiempo y espacio.

14. Elige un espacio para tu palacio

Puede ser tu casa, tu oficina. Lo importante es hallar los elementos que te recuerden qué estaba ocurriendo en el momento que tratas de recordar.

15. Desplázate por tu palacio

Muévete mentalmente por ese lugar e identifica cada detalle. Lograrás resultados asombrosos con las lámparas, los lápices, etc…

16. Agrega puntos claves a tu recorrido

Marca puntos importantes de tu recorrido. Eso te facilitará la construcción de un mapa mental para recordar detalles y procesar información como si fuera nueva.

17, 18, 19 y 20. Las cuatro bases de Sam Gosling para pensar como Sherlock Holmes

Ahora será bueno revisar las recomendaciones del psicólogo Sam Gosling, experto en el área de la personalidad de la Universidad de Texas en Austin. Así completaremos 20 principios del pensamiento que le creó Conan Doyle a Holmes.

1. Evite suponer algo basándose en una cosa. Busque tendencias y patrones. Por ejemplo, las fotografías que publica la gente pueden ser muy características de su identidad sobre todo cuando se analizan en conjunto.

2. Las primeras impresiones son con frecuencia acertadas. Pero es necesario saber actualizarlas con rapidez. Una de las características personales que suele ser clara desde el principio es si una persona es extrovertida o introvertida.

3. Los perfiles de Facebook y páginas web similares suelen ofrecer información veraz. Ello se debe principalmente al esfuerzo que requeriría dar una impresión falsa y el alto nivel de responsabilidad que suponen las redes sociales.

4. Casas y oficinas, a través de la decoración, entre otras cosas, pueden decir si una persona es extrovertida, meticulosa o abierta a nuevas experiencias. Además, merece la pena prestar atención no solo al aspecto de los objetos, sino también a su ubicación.

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